Por: Asier Ventura
Las Vegas El UFC 324 ofreció una velada de máxima exigencia competitiva en el T-Mobile Arena, con combates intensos que marcaron movimientos importantes dentro del ranking de varias divisiones. La cartelera estuvo a la altura de las expectativas y dejó actuaciones que reafirman el presente y el futuro de la organización.
En el combate estelar de la noche, Justin Gaethje ratificó su condición de contendiente élite al imponerse a Paddy Pimblett tras cinco asaltos de alto desgaste, consagrándose campeón interino del peso ligero. El estadounidense hizo valer su experiencia, presión constante y volumen de golpeo para dominar los momentos clave del enfrentamiento y llevarse una victoria clara en las tarjetas.
El coevento principal tuvo como protagonista a Sean O’Malley, quien superó por decisión unánime a Song Yadong en un duelo táctico y dinámico. O’Malley mostró inteligencia en el manejo de la distancia, precisión en los intercambios y un control sostenido del ritmo para inclinar el combate a su favor.
En la división de los pesos pesados, Waldo Cortes-Acosta firmó una de las actuaciones más contundentes de la noche al vencer por TKO a Derrick Lewis, resultado que lo consolida como un nombre emergente a seguir dentro de la categoría reina.
UFC 324 cerró con un balance altamente positivo, destacándose por la competitividad de sus peleas, definiciones claras y protagonistas que dieron un paso firme en la carrera por el título en sus respectivas divisiones.
Agradecimientos a Hernán Moreno Rodríguez por su colaboración para la realización de esta nota.