El malestar se instaló en el seno del directorio académico debido al accionar de algunos futbolistas considerados “cabecillas”, quienes estarían incitando a sus compañeros a no firmar para la próxima temporada, mientras no se les cancele la deuda pendiente.
La incertidumbre y la preocupación por la situación económica llevaron a que, en las próximas horas, la dirigencia de Blooming sostenga reuniones de emergencia con el objetivo de encontrar una salida a un problema financiero que mantiene en vilo a más de uno dentro de la institución celeste.
“Nadie es imprescindible en Blooming. El que quiera quedarse que se quede, el que quiera irse que se vaya”, manifestó un dirigente, visiblemente molesto, en contacto con DIEZ, aunque prefirió mantener su identidad en reserva, al referirse a la postura adoptada por algunos jugadores del plantel.
Desde la secretaría del club aguardan el desembolso de recursos por parte de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), lo que permitiría, al menos, cancelar una cuota de lo adeudado a los futbolistas de la Academia.