De acuerdo con fuentes cercanas a Ronald Raldes, el presidente del club ha decidido priorizar la razón por encima de cualquier sentimiento y encarar conversaciones con exjugadores que mantienen deudas pendientes, entre ellos Marco Riquelme, Maximiliano Caire, Diego Barreto, entre otros.
En relación al plantel actual, el directorio trabaja en la obtención de recursos económicos para cumplir con los pagos hasta más tardar el martes. Estos desembolsos permitirán, además, entablar diálogos individuales con los futbolistas para definir quiénes forman parte del proyecto deportivo de la próxima temporada.
La misma comunicación se dará con aquellos jugadores que no están en los planes de continuidad, principalmente quienes encabezaron amagues de paro y se vincularon con actores políticos, situación que, según el entorno dirigencial—terminó perjudicando aún más la estabilidad institucional del club.
La intención de Raldes, según sus allegados, es reactivar los cuatro pilares fundamentales planteados en su campaña presidencial: desarrollo e infraestructura, fortalecimiento de las divisiones menores, reestructuración administrativa y reordenamiento deportivo, con especial énfasis en los jóvenes talentos formados en la institución.
En el transcurso de este sábado, en el barrio El Trompillo, los trabajadores administrativos cobraron el aguinaldo, pero que todavía existe una deuda altísima de meses de sueldos retrasados que preocupan a más de un trabajador de la institución.
Mientras tanto, en la sede de San Antonio continúan analizando distintos currículos y alternativas, en medio de un proceso de evaluación que busca definir un perfil acorde a la reestructuración deportiva que pretende implementar la actual dirigencia.