La eliminación de Guabirá en la Copa Sudamericana dejó un sabor amargo en el campamento azucarero. Tras el empate sin goles en los 90 minutos y la posterior derrota 3-2 en la tanda de penales ante Independiente Petrolero en Sucre, el entrenador Joaquín Monasterio analizó el partido y consideró que su equipo mereció quedarse con la victoria.
“Sabíamos que iba a ser un partido difícil. No deja de ser Independiente hoy día. Creo que tuvimos situaciones claras, pero son partidos donde tienes que ser eficiente con las situaciones que generas”, expresó el técnico en conferencia de prensa.
Monasterio lamentó que su equipo no haya tenido la precisión necesaria en los momentos clave para inclinar la balanza a su favor. “No tuvimos esa fortuna para poder tener ese último toque y desequilibrar el partido. Creo que merecíamos ganar por las situaciones más claras que tuvimos”, sostuvo.
El entrenador también hizo referencia a la definición desde los doce pasos, donde Guabirá terminó cayendo tras los fallos de Rafinha, Robles y Gustavo Peredo. “Luego ya en la tanda de penales juega mucho la fortuna, pero bueno, es una derrota dolorosa sin duda”, señaló.
Sobre el desarrollo del encuentro, Monasterio explicó que su equipo logró controlar varios pasajes del partido, pese a jugar en condición de visitante. “Fue un partido parejo. Jugar en esta cancha también tiene un efecto sobre el jugador, sobre nosotros que somos visitantes. Aun así creo que el primer tiempo estuvo controlado”, afirmó.
El técnico agregó que Independiente mejoró en el complemento con las variantes, aunque sin generar un dominio determinante. “Ellos crecieron un poco con los cambios, pero no hubo ninguna situación determinante. Nosotros en el segundo tiempo tuvimos mayores situaciones de peligro”, dijo.
Finalmente, Monasterio insistió en que a su equipo le faltó ese pequeño factor que suele decidir encuentros tan cerrados. “No tuvimos esa pequeña fortuna que se necesita en esta clase de partidos, que son bastante parejos. Después los penales ya son otra historia”, concluyó.