Fernando Nava fue uno de los jugadores más desequilibrantes de la selección boliviana en el empate 1-1 frente a Panamá en Tarija. A pesar de no anotar, tuvo varias ocasiones claras y estuvo muy cerca de marcar, demostrando que su nivel sigue en ascenso.
El atacante fue prácticamente inalcanzable para la defensa rival, mostrando atrevimiento y calidad en cada duelo 1 contra 1. Su juego ofensivo, encarador y explosivo lo convirtió en uno de los más ovacionados por el público, que lo reconoció con aplausos al término del partido.
Si bien en algunos momentos pecó de individualismo, esto no opacó su rendimiento general ni la influencia que tuvo en el juego de la Verde. Su presencia en el ataque generó constantes amenazas y desequilibrio en la defensa panameña.
Tras el partido, la atención se centra en el futuro del jugador. Nava no renovó su contrato con Oriente Petrolero y está evaluando nuevas opciones para continuar su carrera, buscando desafíos que le permitan seguir creciendo.
Entre las alternativas, Bolívar sigue sus pasos de cerca, aunque el delantero expresó su intención de fichar por un club en el extranjero. Su deseo es dar un salto internacional y poner a prueba su talento fuera de Bolivia.
Fernando Nava dejó claro en Tarija que es un jugador con potencial y capacidad para marcar diferencias. Su actuación frente a Panamá refuerza la idea de que puede ser una pieza clave para la Verde en próximos compromisos y que su futuro promete ser interesante tanto a nivel nacional como internacional.