Hay casas de lujo, después hay mansiones y unos cuantos escalones más arriba está el palacio que se ha comprado The Weeknd en Los Ángeles.
Después de vender su anterior residencia principal a Madonna, The Weeknd ha convocado a los camiones de mudanza y se ha llevado su vida a esta espectacular propiedad en Bel Air, que tiene el aspecto, el tamaño y la etiqueta de un palacio de leyenda.
Los 3.066 metros cuadrados de la mansión se asientan sobre 6.474 metros cuadrados de terreno en los que encontramos un campo de deportes, una piscina infinita con cascada y una escalera señorial bífida que trepa hacia la inmensa casa.
El interior del palacio no es menos impresionante. Sus metros se reparten en un gimnasio, un cine, un estudio de música, una sauna, un hammam y una piscina interior, además de numerosas habitaciones, salas de estar y cuartos de baño.
La casa está decorada en estilo contemporáneo, con notas de materiales naturales como paneles de madera en el despacho y tiradores de cuero reciclados en la cocina. Todo ello es obra de los anteriores propietarios, el empresario Reinour Oerlemans y su mujer la ciclista profesional Danielle Oerlemans.
Ellos compraron la propiedad por 21,4 millones de dólares y ampliaron su espacio habitable en 1.200 metros cuadrados. Ahora la han vendido por 70 millones de dólares. La inversión les ha salido a cuenta.
El nuevo palacio de The Weeknd descansa junto al Bel Air Country Club y ya es una de las ventas más caras del año que se han firmado en Los Ángeles. El nuevo príncipe ha llegado.