En una coyuntura marcada por la incertidumbre en el mercado automotor boliviano y la creciente demanda de vehículos híbridos y eléctricos, EL DEBER conversó con Edwin Rocabado, gerente general de Crown Ltda, distribuidor oficinal de BYD en Bolivia, quien advierte sobre los riesgos de adquirir vehículos importados de manera particular. La marca tiene presencia en el país desde el 2019. — En esta coyuntura compleja, ¿cómo se está comportando el mercado en la actualidad? Si bien el mercado se ha visto afectado por la coyuntura macroeconómica en general, existen otros efectos secundarios que también están afectando en la decisión de compra y están directamente relacionados a un grupo de personas que están aprovechando esta tendencia hacia productos eléctricos, que está tomando más fuerza, con ofertas más económicas pero que carecen de seriedad, infraestructura y respaldo.— ¿Es legal que cualquier persona importe un auto directamente?Sí, la norma lo permite. Anteriormente se exigían documentos de origen que resguardaban el ingreso de vehículos con el visto bueno de los fabricantes, pero el mismo ya no forma parte de los requisitos necesarios para la importación e ingreso al país. Esto abrió la puerta para que toda persona o empresa pueda importar un vehículo de cualquier marca u origen.— ¿Qué riesgos asume el comprador en estos casos?El riesgo más importante es la vida útil y el rendimiento normal de esos vehículos, si bien la calidad constructiva de cualquier marca se refleja en todos sus productos, los modelos y versiones homologados para Latinoamérica, por ejemplo, tienen elementos estructurales y mecánicos pensados para un trato más exigente y pensado en el largo plazo, en términos de vida útil. Latinoamérica en general y Bolivia en particular son mercados que se caracterizan por exigir periodos de vital útil mucho más extensos que otros mercados. Un vehículo fabricado por ejemplo para el mercado asiático presentara un envejecimiento mucho más acelerado que un vehículo preparado para el mercado latinoamericano.Si analizamos el segmento de vehículos de nuevas energías (Híbridos y 100% eléctricos) el riesgo es mucho mayor ya que se cuenta con un elemento critico que bajo circunstancias específicas puede desencadenar daños personales y materiales de consideración. Se han visto casos en la región de vehículos principalmente importados del mercado asiático sin las correspondientes homologaciones ni especificaciones, que han presentado fallos en sistemas de suspensión, ruidos, vibraciones, mal funcionamiento de sistema de info-entretenimiento y funcionamientos anómalos de las baterías. Marcas como BYD garantizan la seguridad de sus baterías para todos los mercados que exporta, pero esto no significa que el uso en condiciones no apropiadas pueda generar funcionamientos deficientes, en el caso de marcas que no brindan una fuerte atención en la seguridad en los elementos que conforman el sistema de almacenamiento se pueden llegar a tener fallos súbitos que ponen en riesgo a los ocupantes de la movilidad y a terceros.— ¿El servicio postventa también se ve afectado?Todos queremos tener una certeza de durabilidad de una inversión considerable como lo es la compra de un vehículo, en muchos casos es el esfuerzo y ahorro de muchos años de trabajo y contar con el respaldo y garantía real de la marca y el respaldo del Distribuidor oficial de la inversión es fundamental. En el mercado se ofertan vehículos no importados por concesionarios oficiales, aparentemente más económicos, pero que no contemplan años de inversión en infraestructura de talleres, herramientas, inventario de repuestos, personal comercial y técnico capacitado además de años de trabajo en conjunto con los fabricantes para ajustar los productos a las condiciones locales como ser combustibles, lubricantes y condiciones ambientales.— ¿Qué ocurre con la percepción del cliente cuando tiene problemas con un vehículo adquirido de esta forma?Ahí hay un daño doble. El usuario pierde su inversión —porque no son autos económicos— y la marca sufre un daño a su reputación ya que se responsabiliza a la misma sin tomar en cuenta que el producto no estaba preparado para su uso en las condiciones del país.La experiencia desafortunada usualmente se hace conocer mucho más rápidamente por medios de amplio alcance como ser RRSS y deja una imagen distorsionada hacia los Distribuidores oficiales de las marcas.— ¿Qué mensaje le daría a quienes evalúan adquirir un vehículo importado de manera particular?Que sean conscientes de que están asumiendo una inversión de alto riesgo. La recomendación es clara: no lo hagan sin conocer las consecuencias. Puede parecer más barato al inicio, pero al primer problema el costo se dispara. Un auto eléctrico sin batería funcional es básicamente un adorno caro.Lo más seguro es acudir a concesionarios oficiales, donde se garantiza que el vehículo es apto para el país, cuenta con respaldo de fábrica, repuestos disponibles y técnicos certificados. Comprar un auto no es solo una transacción, es una inversión a largo plazo, y esa inversión necesita garantías.Comprar en un concesionario oficial no es solo adquirir un vehículo, es acceder a respaldo, seguridad y tranquilidad a largo plazo.— Con respecto mantenimiento, ¿Es cierto que es más barato o más caro que un vehículo a combustión?El mantenimiento es mucho más simple y económico que en un auto a gasolina o diésel. Un eléctrico no requiere cambios de aceite, filtros de combustible o correas. Se revisan componentes como frenos, neumáticos, suspensión y, sobre todo, el estado del sistema eléctrico y la batería. En promedio, los costos de mantenimiento pueden reducirse hasta en un 40% en comparación con un vehículo tradicional.Pero ese beneficio solo se garantiza cuando el auto proviene de un concesionario oficial, donde hay técnicos certificados y repuestos adecuados. Con un auto de importación particular, cualquier revisión se vuelve una odisea porque no hay soporte ni piezas compatibles.— ¿Cómo ve el futuro del mercado de vehículos híbridos y eléctricos en Bolivia?El potencial es enorme. La actual coyuntura de incertidumbre por la que atravesamos en cuanto a disponibilidad de carburantes y el precio de los mismos a mediano y largo plazo ha generado una fuerte necesidad en los bolivianos por tecnologías alternativas a las convencionales y han volteado la mirada a vehículos de nuevas energías.La concientización de los beneficios y la información clara es parte fundamental para el éxito en el ingreso crecimiento de esta tecnología en el mercado automotor y los Distribuidores oficiales trabajamos día a día para brindar la mejor experiencia de compra, seguridad y uso por medio de vehículos homologados para la región y con el respaldo oficial en Bolivia.