La ex modelo adolescente Jeanne Bellino ha presentado una demanda en Nueva York contra el líder de Aerosmith, Steven Tyler, alegando abuso sexual ocurrido en 1975, cuando ella tenía 17 años y Tyler alrededor de 27. Según la demanda, Bellino conoció a Tyler después de un desfile de moda en Manhattan, organizado por un amigo que los presentó en el Hotel Warwick. En la demanda se afirma que, durante un paseo por la Sexta Avenida, Bellino hizo una pregunta sobre una letra de canción, lo que supuestamente enfureció a Tyler, quien la habría forzado a entrar en una cabina telefónica. La denuncia detalla que dentro de la cabina, Tyler habría agredido a Bellino, mientras miembros de la comitiva del cantante observaban y reían sin intervenir. Se alega que Tyler manoseó a Bellino, le quitó la ropa y la inmovilizó contra la pared de la cabina, mientras otros testigos presenciaban el incidente. Tras el ataque, el grupo regresó al Hotel Warwick, donde, según la demanda, Tyler besó a Bellino a la fuerza cerca de la barra del hotel. La demanda también sostiene que Bellino resistió y que, posteriormente, Tyler la llamó a su habitación, donde ella se sintió tan asustada que no pudo hablar y corrió hacia la puerta, siendo ayudada por un portero para entrar a un taxi. Desde el incidente, Bellino afirma haber experimentado "gran dolor de mente y cuerpo, angustia emocional severa y permanente, manifestaciones físicas de angustia emocional, vergüenza, humillación, lesiones físicas, personales y psicológicas. Según la demanda, ha requerido hospitalización y medicación como resultado de la agresión. Esta denuncia surge aproximadamente un año después de que Julia Misley (anteriormente conocida como Julia Holcomb) presentara una demanda similar en Los Ángeles, acusando a Tyler de agresión sexual durante los años 70, cuando ella era adolescente. El abogado de Bellino y Misley, Jeff Anderson, ha destacado que esta demanda no solo se centra en las acciones de Tyler, sino que busca arrojar luz sobre prácticas dentro de la industria musical que permiten la impunidad de presuntos delincuentes famosos. Ambas demandas reflejan un movimiento creciente hacia la rendición de cuentas en la industria del entretenimiento y la búsqueda de justicia para las víctimas de abuso sexual.