En el 2006, para honrar las labores altruitstas de Lady Di, el príncipe Harry cofundó una organización benéfica llamada Sentebale, cuyo propósito original era ayudar a las comunidades afectadas por la pandemia del VIH en el reino de Lesoto, Sudáfrica, por lo cual unió fuerzas con el príncipe Seeiso de esta pequeña monarquía.
Pronto, su trabajo se expandió a tratar el abuso de sustancias, la violencia de género y otros problemas sociales entre los jóvenes del país vecino, Botsuana.
Timothy Boucher, Mark Dyer, Audrey Kgosidintsi, Kelello Lerotholi, Damian West y Sophie Chandauka se unieron a los príncipes como fidecomisarios y parte central de la junta directiva de la fundación. Más tarde, en el 2023, la abogada africana de finanzas corporativas fue nombrada presidenta.
Aunque al principio la relación entre los directivos era “fantástica” y todos cumplían sus respectivas tareas en armonía, con el tiempo surgieron conflictos entre ellos que en los últimos días escalaron hasta la renuncia colectiva de casi todos los fidecomisarios y fundadores, y una acusación múltiple por parte de Chandauka de malas prácticas coorporativas. Te contamos qué está pasando en este nuevo escándalo que involucra al hijo de la princesa Diana y su nuera.
De acuerdo con ‘The New York Times’, los directivos explicaron en un comunicado a finales de marzo que poco a poco fueron perdiendo la confianza en Chandauka, por lo que le pidieron que renunciara a la presidencia de Sentebale.
Sin embargo, ella se negó, y más bien, presentó una demanda ante un tribunal inglés y la Comisión de Beneficencia de Gran Bretaña para impedir que la destituyeran, alegando "problemas de mala gobernanza, gestión ejecutiva deficiente, abuso de poder, acoso, misoginia, misoginia negra y el encubrimiento resultante.
Debido a que hubo videos del incidente, emergió una ola de críticas al comportamiento de la duquesa, así que Harry le pidió que defendiera públicamente, pero Chandauka se negó.
“El príncipe Harry me pidió que emitiera algún tipo de declaración de apoyo, y dije que no lo haría. No porque no me importara, sino porque sabía lo que pasaría si lo hacía, primero, y segundo, porque no podemos ser una extensión de los Sussex”, dijo ella en entrevista.
Además, contó que ese día también hubo tensiones porque el príncipe insistió en cambiar la sede del partido para que el equipo de Netflix pudiera filmar un documental próximo a ser estrenado.