El príncipe Harry y Meghan Markle, los Duques de Sussex, se encuentran cada vez más alejados, no solo físicamente de Reino Unido, sino también en el terreno emocional.
La brecha con la realeza se ha visto agravada por un distanciamiento con el Duque de Westminster, Hugh Grosvenor, quien alguna vez fue uno de los mejores amigos del príncipe Harry. Grosvenor, de 32 años, el séptimo Duque de Westminster, siempre mantuvo estrechos lazos con la Familia Real británica, siendo ahijado de Carlos III y padrino del príncipe George. Sin embargo, la conexión con los Duques de Sussex parece haberse desvanecido, como lo demuestra la reciente decisión de no invitar a Harry y Meghan a su boda con Olivia Henson, programada para el 7 de junio de 2024. La exclusión de los Duques de Sussex de la lista de invitados parece estar motivada por el deseo de Hugh Grosvenor de evitar conflictos familiares en la Casa de Windsor y garantizar que el día de la boda transcurra sin inconvenientes, especialmente para la novia, Olivia Henson. Según fuentes cercanas al duque, Grosvenor es consciente de la tensión entre Harry y la familia real, y aunque desea que puedan reconciliarse, considera poco probable que eso suceda antes de su boda. La relación entre el príncipe Harry y el Duque de Westminster se había destacado anteriormente, con Grosvenor siendo elegido como padrino de bautismo de Archie Harrison, el primer hijo de Harry y Meghan. Sin embargo, las recientes tensiones y la publicación del libro "Endgame de Omid Scoobie, que retoma polémicas pasadas, han contribuido a agrandar la brecha entre los Sussex y la familia real. La boda, que se llevará a cabo en la catedral de Chester, ha generado gran expectación en el Reino Unido. Se espera la presencia de miembros destacados de la realeza, incluidos los reyes Carlos y Camilla, así como los príncipes de Gales. Hugh Grosvenor, el heredero del Ducado de Westminster, es conocido por su inmensa fortuna, con un patrimonio de aproximadamente 9.000 millones de libras.