La joven mujer que denunció a un pastor evangélico por estupro y violencia familiar y doméstica fue internada en un centro médico afectada con un severo cuadro de depresión después que la Fiscalía rechazo el caso. La argumentación del fiscal se sustentó en la falta de elementos de prueba para proseguir con la causa.
Hasta el centro de salud acudió este fin de semana la viceministra de Igualdad de Oportunidades, Descolonización y Despatriarcalización, Jessica Echeverría, acompañada de su equipo técnico interdisciplinario con la finalidad de realizar el seguimiento respectivo y contención emocional a la víctima.
La viceministra dialogó con la mujer denunciante y afirmó que “no importa si se trata de un ex presidente, o de un Pastor, o un profesor que a raíz de su investidura o cargo puede quedar exento. Si alguien cometió un delito sexual debe responder ante la justicia porque la ley es para todos, no puede existir impunidad para los agresores, cuando este tipo de delito va más allá del hecho mismo, dejando una secuela de por vida en las víctimas”, afirmó Jessica Echeverría.
Del mismo modo, la viceministra expresó su preocupación y remarcó que toda actuación debe ser esclarecida y sancionada conforme a lo estipulado en el Código Penal Boliviano.
Durante su visita Jessica Echeverría fue acompañada de un equipo de profesionales, incluida la atención psicológica, a fin de garantizar una atención integral a la víctima. La autoridad priorizó su bienestar emocional y el derecho a recibir orientación y acompañamiento oportunos con pleno respeto a su privacidad y al consentimiento informado.
El 8 de enero de este mes, la mujer formuló su denuncia escrita después de 13 años de silencio ante la Fiscalía Especializada en Delitos en Razón de Genero pero la fiscal Margoth Vargas emitió una resolución de rechazo fundamentando que no existen los suficientes indicios de responsabilidad penal sobre el pastor para seguir adelante.