La ansiedad y la depresión conllevan la mayor cantidad de consultas de salud mental en Santa Cruz. Esta situación puede verse amplificada en la cuarentena, aunque no son patologías, sino indicadores del grado de salud mental de los miembros de la sociedad, señala el sociólogo e investigador Renzo Abruzzese.
Para medir qué es lo que está pasando en cuanto a la ansiedad y depresión en tiempos de cruceños en cuarentena (una situación histórica, resalta Abruzzese), el profesional promueve el test El precio de la cuarentena, ansiedad y depresión, para recoger datos entre la ciudadanía, que se puede resolver y enviar vía internet haciendo click aquí.
Esta prueba de 24 preguntas cerradas está elaborada y validada según parámetros del prestigioso siquiatra estadounidense Iván Goldberg y se puede llenar en un par de minutos. En el test también hay variables como la diferencia entre quienes viven en la ciudad y los de provincias, así como la influencia de la religión. Al respecto, Abruzzese señala sobre lo primero que seguramente en los habitantes de ciudad, la ansiedad, por ejemplo, debe ser más fuerte por “pasar de la vorágine de la sociedad a cero interacciones”, analiza. Esto en el sentido que el ritmo de vida en las ciudades, de por sí más estresante, ante el ‘freno en seco’ por la cuarentena, deja consigo preocupaciones económicas, familiares y otras a las que se aumenta el mayor estrés que puede existir: la proximidad eventual de la muerte. Aunque, el experto aclara que, al ser una situación particular, eso es una hipótesis, pero los resultados podrán conocerse recién cuando se tenga un número de respuestas que permita un análisis de los datos. En cambio, en las provincias, donde el ritmo de vida es menos acelerado, el estrés va más ligado sobre todo al temor a la enfermedad.