Conmemorando un nuevo aniversario de la creación del Área Protegida Reserva de Vida Silvestre Natural Laguna Sucuará, ubicada en el municipio de Roboré, más de 200 voluntarios participaron en la reforestación de los predios de la laguna Sucuará. Plantaron unos 2.000 plantines de especies forestales nativas, entre ellas tajibo, roble, cuchi, curupauj, con la finalidad de devolverle color, sombra y esperanza a las orillas de este espacio de agua.
La jornada fue impulsada por la organización Eco Hábitos, cuya propuesta fue adoptada y fortalecida por distintas instituciones locales y regionales. Detrás de esta acción destaca la historia de Luciano Antelo, fundador de la organización y escritor ambiental, que creció inspirado por el Valle de Tucabaca y decidió transformar esa conexión con la naturaleza en una acción concreta por su protección. Su iniciativa logró articular voluntades en torno a un mismo propósito: cuidar la herencia natural en Roboré.
En la jornada participaron el Gobierno Municipal de Roboré, el Concejo Municipal, la Dirección de Medio Ambiente de la Subgobernación, el Comité de Gestión de la Laguna Sucuará, UCPN Tucabaca, U.E. Marista FAO, JUMA Concepción, Unifranz, las Fuerzas Armadas, Batebol, Eco Hábitos y la Fundación Natura Bolivia.
Además de la reforestación, se habilitó una nueva área de recreación ecológica, reforzando el valor turístico, educativo y social de la laguna como espacio de encuentro entre la comunidad y la naturaleza.
Randy Gonzales de la Fundación Natura, institución que acompaña los esfuerzos de gestión y conservación en la zona, indicó que esta jornada marcó “un punto de inflexión” porque se percibe un mayor compromiso de la población local y de las instituciones públicas con la conservación del área protegida.
“Desde el municipio, por ejemplo, se ha expresado el compromiso de destinar materiales, equipamiento y personal para hacer seguimiento al desarrollo de los plantines, además de trabajar en un reglamento que fortalezca la parte legal de las actividades permitidas dentro del área. Por su parte, el Comité de Gestión busca articular esfuerzos para seguir replicando estas acciones que promueven la recuperación de la laguna, actualmente afectada por los efectos de la sequía”, destacó
Ubicada a pocos kilómetros del centro urbano de Roboré, la laguna Sucuará abarca 1.315 hectáreas y fue declarada Reserva Ecológica de Vida Silvestre Municipal el 5 de octubre de 2017, como un compromiso de las autoridades y la población por conservar su belleza, su biodiversidad y su valor como fuente de vida. Este espejo de agua natural es refugio de aves, reptiles y mamíferos, además de ser un sitio clave para el equilibrio hídrico y la identidad ambiental de la región chiquitana.