El hombre que se encontraba prófugo desde 2018, acusado por el robo de $us 2 millones 200 mil, cometido el 1 de octubre del mismo año, fue capturado por la Policía el jueves, el mismo que fue presentado ante los medios de prensa como muestra de que la institución verde olivo, a pesar de los años, continúa con la persecución de los prófugos de la justicia. El comandante departamental de la Policía, coronel Erick Holguín, indicó que el robo por el que era perseguido Roque Remi Peinado Araúz, fue denunciado por el abogado Denver Pedraza, quien indicó que un grupo de delincuentes ingresaron a la vivienda de su familiar, ubicada en la avenida Cristo Redentor. Tras investigaciones, se capturó a varias personas, que fueron enviadas a la cárcel, pero no así Roque, porque se dio a la fuga antes de que le tomen su declaración. Hoy,después de un trabajo investigativo, en el octavo anillo, por inmediaciones del barrio Progreso, calle Bibosi, se dio cumplimiento con la aprehensión de Roque Remi Peinado. Con esto es importante señalar que, pueden pasar los años, pero la Policía Boliviana continúa con la persecución y se da cumplimiento a las ordenes de aprensión de quienes se encuentran prófugos de la justicia, aseveró Holguín. Agregó que, quien cometió el robo de los $us 2 millones 200 mil, se encuentra con mandamiento ejecutado, además que, en rebeldía fue sentenciado a tres años de prisión. Como Policía estamos dando cumplimiento al mandamiento de aprehensión, ahora será el juez de Régimen Penitenciario quien dé cumplimiento a esa sentencia ejecutorial, explicó. SOBRE EL ROBO En su momento, el abogado Denver Pedraza indicó que su sobrino Nelson Ardaya trabajaba como chofer, pero tras el asalto descubrió que el dinero que su sobrino guardaba debajo de su colchón era producto del narcotráfico, además que los brasileños con los que trabajaba Ardaya tenían nexos con la organización criminal Primer Comando de la Capital (PCC) de Brasil, por eso entregó a su sobrino a la Policía, ya que la banda criminal había amenazado con matarlo a él y a su familia. Pedraza admitió que su sobrino tenía una venta de celulares frente al Palacio de justicia, tiempo después cerró el negocio y se involucró con los ciudadanos brasileños, siendo el designado de guardar el dinero que manejaban. Pero, la noche del viernes 1 de octubre de 2018, otros volteadores de dinero del narcotráfico irrumpieron en la vivienda y se llevaron parte de los millones de dólares guardados, dejando caer una bolsa de dinero, un arma y una gorra. En el momento del asalto, Nelson Arraya no estaba presente, pero minutos después llegó al lugar con otros ciudadanos brasileños en busca del mismo dinero,y se enteraron de que otras personas se habían llevado el dinero. La familia escuchó que los dólares pertenecían al jefe de la organización. Los ciudadanos brasileños se llevaron a una prima de Ardaya a otra vivienda, pensando que el dinero lo habían ocultado en una quinta, ubicada en Pailón; sin embargo, se logró conocer que quien dio el ‘pitazo’ fue otro sobrino del abogado, de nombre Kevin Pedraza, quien contactó al argentino Martín Alejandro Agustoni, experto en robo y secuestro a narcos, que aprovechaba que estos casos no son denunciados a las autoridades. Denver Pedraza denunció que supuestamente habían policías involucrados en el movimiento de los brasileños, versión que nunca fue confirmada por las autoridades. VINCULADO A UN CASO DE SECUESTRO Y ASESINATO Otro de los casos en la que figura el nombre de Roque Remi Peinado Arauz es en el secuestro y asesinato de Jery Willy Pedraza Rivero, de 24 años, quien fue victimado con 16 disparos y sepultado en una propiedad en Montero Hoyos, el 22 de octubre de 2018. Los secuestradores hicieron que el padre de Jery les deposite $us 80 mil, a cambio de que liberen a su hijo; sin embargo, no lo hicieron y ese mismo día lo asesinaron. Los que victimaron a Jery son miembros de una organización criminal internacional, integrada por ciudadanos brasileños y bolivianos, y que tenían vínculos con Paraguay. El joven victimado cayó en una trampa luego de citarse para conocer a una joven brasileña, quien llegó al lugar de encuentro y otros dos ciudadanos brasileños lo encapucharon y lo trasladaron hasta la propiedad donde finalmente fue asesinado y enterrado. Sus restos fueron encontrados después de un mes y medio. De este caso, un policía también fue procesado, aunque no se lo vinculó con el secuestro ni con el asesinato, sino por haber vendido la camioneta de Jery. El uniformado fue procesado por incumplimiento de deberes y enviado a la cárcel con detención preventiva, en mayo de 2019. El policía que estaba destinado en el comando de Entre Ríos, Miguel Ángel Molina Huanca, aseguró que encontró el vehículo abandonado, lo ocultó y meses después lo vendió en $us 5 mil. En tanto, la camioneta Toyota Hilux, con placa 4526-FND, fue recuperada en Yapacaní.