La mañana de este viernes, el Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra amaneció rodeado por tensión. Vecinos, jóvenes y funcionarios llegaron a las inmediaciones del edificio legislativo, donde está convocada una sesión ordinaria para las 10:00. Aunque el orden del día contempla solo la lectura de correspondencia y la aprobación de actas, se prevé que, por dispensación de trámite, se intente tratar la situación de los curules de la presidenta, Silvana Mucarzel, y del concejal Israel Alcócer.
La Policía Boliviana y la Guardia Municipal desplegaron efectivos en los accesos al Concejo. Oficiales de la Felcv también ingresaron al hemiciclo tras un requerimiento de la directiva, según confirmaron desde la institución.
“Hay un grupo de personas pagadas por el alcalde que intenta impedir la sesión”, denunció el concejal Israel Alcócer en entrevista con EL DEBER Radio. “Jhonny Fernández nos dice exconcejales, pero eso no puede definirlo él. Él está desesperado porque quiere aprobar créditos y leyes sin control”, aseguró.
Ante el riesgo de no poder ingresar al edificio, la concejala Silvana Mucarzel decidió quedarse a dormir en su oficina, junto con su equipo femenino. Temían que grupos movilizados por el alcalde Jhonny Fernández impidieran su ingreso este viernes.
Por su parte, la concejala Lola Terrazas dijo al llegar al Concejo que “la turba fue acarreada por el alcalde para intimidar”. “Ese es su modo típico, es política tradicional y vieja”, sostuvo.
La sesión se instalará en medio de resguardo policial y con la posibilidad latente de que se intente tratar el futuro de ambos concejales, pese a que legalmente todavía ejercen sus funciones tras haber impugnado su posible destitución ante el Tribunal Supremo Electoral.