Su rostro lleva un doble mensaje. El primero, la pérdida de la visión; el segundo, un parche con la bandera cruceña.
Desde la medianoche del 2 de noviembre, Rodolfo Peralta (33) no ha recuperado la capacidad de ver el mundo. Una esquirla de explosivo le perforó el ojo derecho en dos puntos. Perdió humor vítreo, un pedazo de párpado, parte de la piel con quemaduras de tercer grado en la sien, y otras heridas a las que llamó “menores”.
En vez de atemorizarse, o desmoralizarse, a Peralta esta situación lo animó a grabar un video que se hizo viral, dejando en claro que nadie lo auspició y cuestionando que el dinero de los contribuyentes sea usado para cercar a Santa Cruz, reprimir y meter presos a los jóvenes.
“Me siento financiador de esas acciones al pagar impuestos. El Gobierno te quiere pasivo y callado. Con todos sus medios de comunicación, el Gobierno desvirtúa nuestra lucha, eso significa que nos tienen miedo, por eso debemos resistir el tiempo que sea necesario. Luchar por lo que es justo siempre tendrá un precio”, dijo.
Dos días después del video viral, le llegó una notificación de Impuestos Nacionales, que lo convoca a pasar por las oficinas hasta el 21 de este mes a verificar su situación tributaria.
Peralta tiene su propia empresa de servicio de instalación eléctrica de baja tensión. Dijo que ya conoce los antecedentes de trabajar con el Estado, porque una sola vez que se presentó a licitación pública, le causó tanto desagrado el tema de las coimas y comisiones, que no quiso relación alguna con lo público.
“Prefiero participar lo menos posible en el sistema de corrupción instalado en nuestro país, uno convive con ese sistema. En lo posible siempre lo he evitado. Estoy cansado de ver a nuestro país como ahora”, afirmó.
Sobre el temor a las represalias, sin entrar en los detalles, Peralta contó que ya pasó por situaciones muy feas en lo privado, que le hicieron entender que vivir con temor es lo peor que puede pasarle a cualquier ser humano.
“Tener miedo es lo opuesto a la felicidad y no podemos cerrar la boca sobre lo que sentimos. Ellos son los que temen que el país se entere de cuánta gente es la que se está manifestando firme contra los abusos del Gobierno. O por qué Bolivia TV no muestra una sola imagen aérea del último cabildo. No nos cansemos de luchar por la verdad, seamos lo suficientemente valientes para poner el pecho”, aseveró.
Para Peralta, el Estado boliviano es la “empresa más ineficiente, con todos sus funcionarios, y que la gente paga con su trabajo”.
La misma noche que a él le dañaron la visión de un ojo, un periodista de Unitel fue agredido salvajemente mientras realizaba la cobertura en La Guardia.
Padre y también hijo
La noche del incidente, luego de ser herido, Peralta salió acompañado de su hermano, que le brindó los primeros auxilios y lo trasladó al hospital. No dieron aviso a su familia, fue al día siguiente, luego de la cirugía en el ojo, que llamó a su casa y comunicó la noticia a sus padres y a su hijo de ocho años, sin especificar mucho.
No esconde nada a su niño, cree que, respetando las características de su edad, es importante hablarle con honestidad. Por eso, ya le ha explicado qué son el cabildo y el paro, y para qué, y los riesgos con las heridas de su ojo derecho.
Confesó que no deja de ser una limitación no poder ver con un ojo, y que no ha sido fácil en estos días, pero resaltó que “hay cruceños que han perdido mucho más”.
De sus padres prefiere no hablar, confesó que están preocupados, pero dijo que ha visto mundo, y que eso le ha permitido ser un devoto de la libertad, de la no violencia, y advirtió que nadie le cerrará la boca.
“Cuál es el precio de la libertad, por qué debo temer. Si van a venir consecuencias, pues que vengan; se enfrentan y, al final, todo pasa”, dijo con firmeza.
Dentro del mal momento, este fin de semana Rodolfo recibió una buena noticia, su médico le confirmó que recuperará la visión con un par de cirugías. Lo que no sabe es en qué medida.
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