La desesperación de los agricultores en la zona este del departamento por salvar sus cultivos inundados, crece cada día. Han llegado hasta la Alcaldía de Cuatro Cañadas para que se les dote de bolsas, para cargarlas de tierra y cerrar el boquete que abrió el desborde del río Grande.
Venimos hasta la Alcaldía para que nos ayuden con las bolsas, así nosotros podemos llenarlas y cerramos el boquete, que es de unos ocho o 10 metros, provocado por la fuerza del desborde del río Grande, comentó un comunario, a tiempo de indicar que son centenares de hectáreas en riesgo de echarse a perder, porque es imposible cosecharla.
La soya está a punto de pasarse y no se puede cosechar en estas condiciones, aseguró Cristobal Panica, responsable de la Unidad de Gestión de Riesgo de Cuatro Cañadas.
Asimismo, el funcionario aclaró que son varias comunidades y extensos cultivos los afectados por las inundaciones. En algunos casos, algunos propietarios de empresas agrícolas han colaborado con maquinaria pesada; pero faltan manos, más máquinas y herramientas, para evitar mayores daños en esta región del departamento.
Estamos trabajando en los diques de contención, pero el agua sigue afectando a varias comunidades, en plena cosecha, no hay caminos, no hay manera de ingresar a los cultivos. Pedimos maquinaria, apuntó Santos Flores, de la comunidad Villa Imperial.