Santa Cruz cumple un paro indefinido desde hace 25 días sin señales de tener una pronta solución de parte del Gobierno nacional, pese al reiterado pedido de la población de realizar el Censo de Población y Vivienda en 2023, que fue reafirmado en el multitudinario cabildo del domingo 13 de noviembre.
En esta manifestación, el presidente del Comité pro Santa Cruz, Rómulo Calvo, mediante un discurso grabado, hizo cinco consultas a la población sobre la ruta a seguir. Su mensaje sembró dudas y cierta disconformidad en los vecinos que se mantenían firmes en la lucha por el censo, por lo que tuvo que aclarar esa misma noche, desde su domicilio, que el paro continúa y el plazo de 72 horas que se otorgó al Gobierno es únicamente para que se libere a los “presos políticos” y el resto de las regiones se sumen a la demanda regional.
Tácitamente, en una entrevista con un medio de comunicación televisivo, Calvo sostuvo que no estoy aceptando nada y quiero que quede claro. En ninguna parte se dijo que el paro se terminaba en 72 horas.
En la misma línea, el dirigente cívico de las provincias, José Ernesto Serrate, en contacto con EL DEBER, sostuvo que la confusión que existió durante el cabildo se debió a problemas de sonido y la complejidad de las preguntas. Sin embargo, descartó que esto haya disminuido la convicción de la gente en la demanda por el censo, ya que posteriormente se hicieron las respectivas explicaciones y afirmó que la lucha en los pueblos se mantiene, e incluso se masifica, alcanzando hasta este martes 86 puntos de bloqueo.
“Nosotros tenemos el lema de que, mientras no firme (el presidente Luis Arce) el censo en 2023, los pueblos no levantan los bloqueos. Los pueblos de Santa Cruz siguen tomando el mandato del cabildo del 30 de septiembre, donde exigimos el censo en 2023 y no levantaremos ni un punto mientras no se firme”, señaló Serrate.
Otros sectores que concuerdan con la posición del Comité Cívico son los gremiales y el transporte pesado, a la cabeza de Édgar Álvarez y Juan Yujra, respectivamente. Ambos dirigentes anunciaron que desde esta semana sumarían nuevas medidas de protesta para presionar al Gobierno.
“Ya hemos estado 25 días en paro y lo que yo entiendo es que tenemos que seguir hasta conseguir por lo que hemos empezado. Hemos tenido un ampliado nacional en Oruro, donde ratificamos el apoyo a Santa Cruz y definimos un bloqueo de carreteras de 24 horas desde las 5:00 del jueves a nivel nacional. Suspender las medidas ya sería para aceptar lo que están proponiendo y todavía no tenemos garantías para la redistribución de recursos ni de escaños políticos”, dijo Álvarez.
“Nosotros seguimos con la lucha del censo en 2023, siempre hay que ser respetuosos, se ha llamado un cabildo, nosotros somos un pequeño sector, la mayoría es la que manda y hay que respetar la lucha. (…) En Santa Cruz estamos pidiendo que se intensifique el control en las rotondas y no se deje entrar a los camiones que vienen del interior, salvo que sean de abastecimiento o combustible obviamente, porque no puede ser que Santa Cruz esté parado y los otros quieran venir a seguir trabajando”, expresó Yujra.
Por su parte, el dirigente del transporte urbano, Mario Guerrero, pidió “un respiro” al Comité Interinstitucional Impulsor del Censo 2023, ya que el paro indefinido está afectando la economía de muchas familias y les sugirió optar por otras estrategias, como la huelga de hambre.
“El paro es dañarse uno mismo, nosotros mismos nos castigamos y con esto lo que va a ocurrir es que, si Santa Cruz se acostumbra a los paros, se va a correr a los inversionistas porque nadie va a querer meter su plata acá porque el paro lo quiebra a uno”, afirmó Guerrero.
El dirigente admitió que la demanda regional es legítima, pero considera que, con el decreto firmado por el presidente Luis Arce, que fija la encuesta el 23 de marzo de 2024 con resultados en septiembre ya se logró una victoria para el departamento y se debería suspender la medida.
“Nos cuesta entender por qué van a seguir con el paro indefinido si el Comité no ha rechazado la fecha de 2024. Qué va a pasar con las familias que no tienen un sueldo fijo, para ellos es cómodo parar, pero tienen que pensar en las otras familias que son las que dependen de su trabajo diario. La pelea no es entre nosotros, la pelea es con el Gobierno nacional”, insistió.
Desde el Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra, su vicepresidenta, Lola Terrazas, afirmó que continuar con el paro es un sacrificio que no se puede sostener en el tiempo por las necesidades básicas de los ciudadanos y cree que el Comité Interinstitucional debería valorar otras alternativas, como trasladar la protesta a La Paz.
“El paro cívico está debilitándose no por la falta de convicción, sino por las necesidades básicas que aprietan a los ciudadanos, el espíritu y la convicción se ha demostrado en el cabildo del domingo, pero hay otros mecanismos de lucha como el viaje de una comisión de este departamento a la ciudad de La Paz para instalar piquetes de huelga de hambre, marchas, mítines y protestas en la puerta del Palacio de Gobierno, además de marchas pacíficas a instituciones del Estado como el INE, YPFB y la Fiscalía”, señaló Terrazas.
El exlíder cívico cruceño, Carlos Dabdoub, coincide en que no se puede continuar en paro. Asegura que es natural que exista un desgaste en la gente después de 25 días de lucha, pero rescata que “no debe haber ningún pueblo en el mundo que haya tomado esta determinación de manera voluntaria”. No obstante, considera que lo que necesita Santa Cruz es llevar el mensaje al resto del país.
“En todas partes del mundo siempre hay movimientos no violentos y democráticos que se realizan contra el poder central, existen más de mil formas de poder hacerlo, corresponde a los estrategas ver cuál es la más factible. (..) Hay que visitar instituciones, hay que reunir organizaciones para explicarles qué es el censo y qué es lo que plantea Santa Cruz”, precisó.
Roberto Méndez, presidente de la Asociación de Periodistas de Santa Cruz, uno de los sectores más vulnerados durante los 25 días de paro con más de 25 trabajadores de la prensa agredidos, también sugiere modificar las medidas para frenar la convulsión por la que atraviesa el departamento.
“Se debe cambiar la estrategia, el pueblo está cansado con el paro indefinido, tal vez huelga de hambre masiva, demandas internacionales o volver a abrir mesas de diálogo con el Gobierno con un intermediario, pero seguir sacrificando a la gente no me parece. Este pueblo es valiente y hay que felicitarlo por eso, pero ya es duro para la gente”, señaló Méndez.