Por Coral Cristaldo / Médica Internista Ya no eres un niño, así que no tienes que preocuparte por las vacunas, ¿verdad? Incorrecto. Los adultos debemos tener al día nuestro esquema de vacunación, pero lograr esto lleva algunas complejidades: No existe un esquema único, hay que adaptarlo en función de la edad, vacunas anteriores, salud, estilo de vida, ocupación, destinos de viaje y actividad sexual. Una opción muy válida es preguntar a los padres u otros cuidadores, pero muchas veces no tienen registro de estas y ya olvidaron la secuencia en que nos vacunaron y cuáles existían cuando éramos pequeños. Se puede también preguntar al pediatra que nos atendía en la niñez, pero los registros pueden haberse ya perdido. Si no son exitosos estos esfuerzos, el médico podría hacer un análisis de sangre para ver si existe inmunidad a ciertas enfermedades que se pueden prevenir con vacunas. Es posible que se necesite vacunar de nuevo si ninguna de estas ideas funciona. • Vacuna contra la gripe (influenza). Para prevenir la gripe (influenza), se recomienda la vacunación anual contra la gripe (influenza) para todas las personas a partir de los 6 meses de edad. La gripe puede causar complicaciones graves en los adultos mayores. • Vacuna antineumocócica: Se recomiendan las vacunas antineumocócicas para adultos mayores de 65 años. • Vacuna contra el toxoide tetánico, el toxoide de difteria reducido y la tos ferina acelular (Tdap, por sus siglas en inglés). Una dosis de la vacuna Tdap se administra rutinariamente a la edad de 11 o 12 años. También se recomienda una dosis de la vacuna Tdap durante cada embarazo, preferentemente entre la semana 27 y 36 del embarazo. La vacuna Tdap brinda protección contra el tétanos, la tos ferina y la difteria, que pueden causar problemas respiratorios. Se recomienda un refuerzo de la Td cada 10 años. • Herpes zóster (culebrilla). Para prevenir el herpes zóster (culebrilla), se recomienda la vacuna para adultos sanos mayores de 50 años. Se administra en dos dosis. Aunque no es mortal, el herpes zóster (culebrilla) puede ser muy doloroso. Aun no tenemos la vacuna en Bolivia, pero es bueno saber que existe y si tenemos la posibilidad de viajar a algún lugar donde la tengan, podemos aprovechar y colocárnosla. • Virus del papiloma humano (VPH): Se recomienda la vacuna contra el virus del papiloma humano para niñas y niños de 11 o 12 años. Los adolescentes y adultos jóvenes que comienzan a recibir la serie de vacunas más tarde, entre los 15 y los 26 años, deben recibir tres dosis de la vacuna. El virus del papiloma humano es un virus común que puede causar cáncer. • Covid-19: Por el momento, la recomendación es una dosis de refuerzo a las personas con factores de riesgo de enfermedad severa. • Fiebre amarilla, Hepatitis A y B: Una vez en la vida para todos los que vivimos en Bolivia por ser zona de riesgo, con las dosis de refuerzo que se requiera. Lo ideal es mantenernos al día con todas nuestras vacunas, pedirle al médico que nos recomiende las que considere apropiadas para nosotros y llevar un registro de estas.
¿Cómo puedo verificar mi estado de vacunación?
¿Qué vacunas necesitan los adultos?
Entre las vacunas para adultos que debes considerar, se encuentran las siguientes:
Los adultos jóvenes con mayor riesgo de contraer enfermedades neumocócicas también podrían necesitar una dosis de la vacuna. Por ejemplo, las personas que fuman, los pacientes con asma o rinitis alérgica. Las enfermedades neumocócicas causan infecciones como neumonía, meningitis e infecciones del torrente sanguíneo.