La Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) activó el proceso para seleccionar y designar a los nuevos vocales del Tribunal Supremo Electoral (TSE), un paso clave en el reordenamiento institucional del país. El proceso es corto, político y decisivo: definirá quién administrará las elecciones en el nuevo ciclo político que abrió el gobierno de Rodrigo Paz.
A continuación, el ABC para entender qué está en juego, cómo será el proceso y quiénes pueden postular.
A. ¿Por qué es importante esta convocatoria?
1. Porque el TSE entra a una nueva etapa en un país en transición política
La renovación del Tribunal llega en un momento crítico: Bolivia debe encarar las elecciones subnacionales del 22 de marzo de 2026 y necesita un árbitro electoral legitimado, transparente y técnicamente sólido.
El Gobierno destaca que busca un TSE “independiente”, mientras la oposición alerta sobre el riesgo de un proceso acelerado. En todo caso, la designación definirá el nivel de confianza institucional en los próximos comicios.
2. Porque el proceso es político: requiere dos tercios
La etapa final de designación dependerá de un acuerdo político en la ALP. Con una Asamblea fragmentada, cada voto cuenta y las negociaciones serán intensas.
3. Porque la ley exige paridad e inclusión
La Asamblea debe elegir al menos tres mujeres y dos representantes indígena originario campesino entre los seis vocales titulares. Esto obligará a una selección equilibrada tanto política como socialmente.
B. ¿Cómo será el proceso? Paso a paso
1. Plazos exprés.
El proceso completo dura unos 16 días, desde la publicación de la convocatoria hasta la remisión del informe final a la Asamblea. Luego, el pleno debe elegir por dos tercios en solo un día.
2. Etapas principales.
Recepción de postulaciones: 4 días
Verificación de requisitos: 1 día
Impugnaciones: 1 día
Evaluación de méritos y probidad: 1 día
Revisión de méritos: 1 día
Informe final a la ALP
Sesión de designación: votación nominal y reiterada si no hay consenso
3. Evaluación técnica
Los postulantes deben alcanzar 70 puntos como mínimo para ser habilitados a la etapa final. La evaluación incluye:
Probidad (40 pts)
Experiencia profesional (30 pts)
Formación académica (30 pts)
4. Si no hay suficientes postulantes o no se cumplen los criterios de paridad
La convocatoria puede declararse desierta, obligando a empezar de cero.
C. ¿Quiénes pueden postular?, ¿Cuáles son los requisitos?
1. Requisitos generales obligatorios
Ser mayor de 30 años y boliviano
Estar inscrito en el padrón electoral
Hablar dos idiomas oficiales (uno puede ser castellano)
No tener antecedentes penales, fiscales ni de violencia
No haber sido vocal del TSE antes
2. Requisitos específicos claves
Pensados para evitar injerencia política:
No tener militancia política
No haber sido dirigente o candidato en los últimos 5 años
No tener parentesco con altas autoridades del Estado
Renunciar públicamente a logias, asociaciones empresariales o grupos que puedan influir
Contar con título profesional con 5 años de antigüedad
Tener formación o experiencia en áreas como:
Derecho Constitucional
Derechos Humanos
Sistemas informáticos y seguridad digital
Economía
Comunicación
Ciencias Políticas
Administración pública
Materia electoral
3. Documentación necesaria (resumen práctico)
Carta de interés
Fotocopia de C.I.
Declaraciones juradas (varias)
Certificado de no militancia
Libreta militar (varones)
Certificados REJAP, Solvencia Fiscal, CENVI
Certificado de padrón
Certificado de idioma
Títulos y respaldos de experiencia
CV foliado en sobre cerrado
Guía rápida para postulantes (para compartir o insertar como recuadro)
✔ ¿Deseas postular? Esto es lo esencial:
Revisa si cumples los requisitos (generales y específicos).
Reúne los certificados clave: REJAP, CENVI, Solvencia Fiscal, Padrón, No militancia, Idioma.
Prepara tu hoja de vida y respalda toda tu experiencia con documentos.
Haz tus declaraciones juradas (pueden firmarse todas en un solo actuado notarial).
Presenta tu postulación en sobre cerrado, foliado y con tus datos de contacto.
Estate atento a plazos: impugnaciones, publicaciones y revisiones se hacen en solo 1 día cada una.
Conclusión: un proceso clave para un nuevo ciclo democrático
La convocatoria al TSE no solo es un trámite institucional: es una prueba para la nueva Asamblea, una oportunidad para reconstruir confianza en el árbitro electoral y un desafío político para el Gobierno, que debe lograr los dos tercios sin fracturar su propia coalición.
El país entró en el año de la transición, y la forma en que se elija a las nuevas autoridades electorales será una señal clara de cómo se construirá —o no— la nueva institucionalidad democrática.