Yasminka Hurtado y Lucas Céspedes:La novia luce un maquillaje ligero que prioriza la naturalidad.
Vestido: Belle Marie
Foto: Samuel Ortiz
El profesional cruceño Jimmy Alexander Paiba Poquiviqui lleva 20 años de trayectoria en el mundo del maquillaje, y aquí comparte sus recomendaciones para lograr un look impecable en el gran día. Su visión se basa en una preparación minuciosa de la piel, el uso de productos ligeros y las técnicas que priorizan la belleza con naturalidad. “Todo maquillaje debe comenzar con hidratación adecuada y ‘primers’ suaves, seguido de bases de cobertura baja a media que permitan que la piel respire”, anota como prioridad.
A ello, suma corrector únicamente en áreas necesarias, un sellado mínimo con polvos finos en la zona T (frente, nariz y barbilla) y rubores e iluminadores en crema para un acabado fresco. Luego, cejas peinadas, labios hidratados y un fijador ligero completan un look favorecedor para cualquier tipo de piel.
Priorizar tres elementos para un resultado natural y elegante: una piel muy bien preparada para que los productos se integren de forma armónica; texturas ligeras para mantener un acabado fresco; y definición suave en cejas, ojos y labios, evitando líneas duras.
Para novias que celebran su boda de noche, las técnicas más intensas y de larga duración. Explica que utiliza la construcción por capas. Para lograr una mayor definición y contraste, aplica entre dos y tres veces fijador en spray, según el tipo de piel.
Un método que garantiza un look elegante, resistente al calor, al movimiento y a las largas jornadas de la sesión de fotografía.
En cuanto a los estilos clásicos, asegura que los tonos neutros siguen siendo infalibles por su capacidad de realzar la belleza natural sin imponerse, además de fotografiar de forma impecable en cualquier época. También destaca el uso de paletas modernas en colores terracota, bronce y champagne, junto con rosados y malva suaves, que aportan personalidad sin perder sofisticación.
Para bodas temáticas, adapta el maquillaje según la ambientación, manteniendo siempre coherencia con el vestido y la esencia de la novia. Recuerda el caso de una novia rockera cuyo vestido blanco y negro inspira un maquillaje más marcado, pero equilibrado para conservar elegancia.
En bodas destino, el experto subraya la importancia de trabajar con productos de larga duración y adaptarse al clima del lugar, utilizando bases y correctores waterproof, sellado estratégico y preparaciones específicas según el ambiente.
Para estas celebraciones, recomienda que la novia lleve un kit esencial que incluya labial o gloss, polvo translúcido, papelitos matificantes, un mini fijador, rubor pequeño y toallitas absorbentes. Y, además, concluye: “Lo que más buscamos como profesionales es que la novia se sienta cómoda, porque cuando una mujer se siente bella, irradia esa energía en su gran día”.