En medio de lágrimas, flores y muestras de solidaridad, familiares, vecinos y autoridades dieron este jueves el último adiós a Ana y sus cinco hijos, quienes fueron hallados sin vida en su vivienda del municipio de Sacaba (Cochabamba), en un caso que la Fiscalía investiga como múltiple infanticidio seguido de suicidio.
El entierro se realizó en el Cementerio General de Cochabamba, donde decenas de personas acompañaron el sepelio de la familia. La Alcaldía de Cochabamba donó seis nichos para el descanso eterno de la madre y sus cinco hijos, mientras vecinos y allegados dejaron flores y mensajes de condolencias.
Horas antes del entierro, los cuerpos fueron velados en la sede de la OTB Inca Rancho, en un ambiente de profunda consternación. El padre de los menores, David Mollo Berrios, permaneció junto a sus familiares visiblemente afectado y en estado de shock, según relataron allegados.
“Va a necesitar bastante apoyo porque está sin palabras, no puede explicar lo que pasó”, señaló uno de los familiares durante el velorio.
Investigación en curso
El caso salió a la luz la noche del martes, cuando el padre de familia regresó a su vivienda en la zona Inca Rancho y encontró sin vida a su esposa, de 31 años, y a sus cinco hijos: Noelia (9), Estrella (7), Rodrigo (5), César (2) y una bebé de tres meses.
De acuerdo con la investigación preliminar del Ministerio Público de Bolivia y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, se presume que la madre habría suministrado una sustancia tóxica a los menores antes de quitarse la vida.
El fiscal Edson Orellana informó que peritos del Instituto de Investigaciones Forenses recolectaron indicios en la vivienda, entre ellos dos recipientes con bebidas —uno con tojorí y otro con agua de canela— que podrían haber sido utilizados para administrar una sustancia con órganos fosforados.
Las autopsias preliminares establecieron que los cinco menores fallecieron por intoxicación, mientras se aguardan los resultados de los análisis toxicológicos para determinar el agente exacto que provocó la muerte.
De manera paralela, la Fiscalía realiza informes psicosociales y entrevistas al entorno familiar para esclarecer las circunstancias que derivaron en la tragedia.
Un informe social preliminar señala que la familia atravesaba dificultades económicas y mantenía deudas de alquiler, aunque las autoridades indicaron que no se encontraron antecedentes de denuncias por violencia familiar.
Mientras avanzan las investigaciones, la población de Sacaba continúa conmocionada por el caso que cobró la vida de seis miembros de una misma familia y que ha generado una ola de solidaridad hacia el padre y los familiares de las víctimas.