El municipio de Apolo, ubicado en el norte del departamento de La Paz, es una de las regiones que todavía sufre las consecuencias de la prolongada época de torrenciales lluvias en Bolivia.
La carretera que conecta esa región con la ciudad de La Paz se encuentra intransitable desde hace varias semanas, por derrumbes y lodo acumulado en distintos tramos.
Pobladores y autoridades locales denunciaron de manera insistente que esa situación generó el desabastecimiento de varios de los principales productos de consumo habitual y de combustibles.
Pero, finalmente, este viernes el Gobierno tomó medidas para atender a la población afectada. El presidente Luis Arce, mediante sus redes sociales, informó que se ha “activado puentes aéreos solidarios entre La Paz y Apolo, facilitando el traslado de personas y cargas de alimentos a ese municipio, que ha sufrido severos daños en sus rutas terrestres”.
“En colaboración con nuestra Fuerza Aérea Boliviana, Boliviana de Aviación (BoA), Naabol y la DGAC, hemos dispuesto aeronaves tanto de pasajeros como de carga que operarán desde hoy hasta este sábado. Nuestro objetivo es asegurar que quienes se encuentran varados en Apolo reciban la ayuda necesaria para superar esta difícil situación”, publicó Arce.
El ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, en una conferencia de prensa, indicó que los vuelos de BoA saldrán los martes y jueves a partir de las 09:00.