Después de que se conociera de manera pública que una subteniente fue violada dentro de un cuartel de Cobija, Pando, el Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas (FFAA) informó que “se han activado todos los procedimientos internos para realizar a cabo una investigación exhaustiva y transparente”.
Según un pronunciamiento difundido por su Dirección de Comunicación, el objetivo de este procedimiento interno es “identificar a los responsables y aplicar las sanciones correspondientes, conforme a la ley y a los reglamentos militares”.
Sin embargo, el Ministerio Público ya identificó a los militares presuntamente involucrados en el delito de violación que, según una nota informativa de la Fiscalía General, “habría sido (cometido) por tres” uniformados. Dos de ellos, al momento, se encuentran aprehendidos y el fiscal departamental de Pando, Freddy Durán, dijo que en este caso se “cuenta con pruebas, como: el certificado médico forense que corrobora la agresión sexual, la declaración de la víctima, actas de declaraciones de los testigos que estuvieron presentes en el día de los hechos, entre otros elementos”. De acuerdo con los antecedes del caso, la militar fue violada en el Batallón de Ingeniería VI de Cobija el 20 de diciembre de 2024, pero el hecho fue denunciado en instancias policiales el pasado 6 de enero. La Fiscalía informó que ella supuestamente se encontraba consumiendo bebidas alcohólicas con sus camaradas y que en horas de la mañana del día siguiente despertó en la oficina de un coronel, echada en un sillón, tapada con un mantel y sin ropa interior. Además, se conoce que la militar vio que uno de los ahora sindicados estaba en un rincón del mismo sitio sin polera. Luego ella se retiró a su vivienda, donde empezó a sentir dolores. Asimismo, se presume que la agresión sexual fue registrada en un video. El Comando de las FFA también aseguró que "se viene cuadyuvando en el proceso de investigación (fiscal) proporcionando la información requerida por las autoridades competentes para los fines consiguientes.