El exministro de Gobierno Arturo Murillo fue trasladado la tarde de este viernes desde la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) hasta un tribunal judicial de La Paz para que asista a su primera audiencia, tras su deportación desde Estados Unidos.
Murillo fue llevado enmanillado en un vehículo policial y el procurador general del Estado, Ricardo Condori, ratificó que, en la audiencia convocada para las 13:45, solicitará que el exministro sea enviado a la cárcel de Chonchocoro.
“Están presente todas las partes, (…) se presentó una ampliación de riesgos procesales y también se solicita una detención preventiva por el lapso mayor a seis meses (…) en el penal de Chonchocoro”, señaló el funcionario.
La primera audiencia de Murillo es por el caso de la compra con sobreprecio de gases lacrimógenos de Brasil, proceso en el que ya fue sentenciado a ocho años de prisión, aunque la Fiscalía adelantó que pedirá todavía solo su detención preventiva porque aún no hay una sentencia ejecutoriada.
Jaime Tapia, abogado defensor del exministro, consideró que la exautoridad gubernamental será sometida a una seguidilla de audiencias porque continúa recibiendo nuevas órdenes de aprehensión.
Pero “él es inocente (…). Le corresponde la libertad porque la Constitución señala que las personas se defiendan en libertad en principio y excepcionalmente pueden ser detenidas o privadas de algunos de sus derechos de locomoción, pero no todos”, afirmó el jurista, quien, además, cree que hay un contenido político en los procesos contra su defendido.
Sin embargo, el Procurador negó dicho posible extremo. “No podemos hablar de temas políticos cuando esta persona es causante de un daño económico de más de dos millones de dólares solamente en este caso (de los gases de Brasil); eso no es un tema político, eso es un acto de corrupción”, remarcó.
El fiscal general del Estado, Roger Mariaca. informó el jueves que suman 15 los procesos penales activos del exministro (dos de ellos con sentencia).