El Gobierno de los Estados Unidos celebró la captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera en Santa Cruz de la Sierra y destacó que el operativo fue posible gracias al fortalecimiento de la cooperación policial entre Washington y La Paz.
A través de un mensaje difundido por la oficina de prensa del Departamento de Estado, la administración estadounidense afirmó que la detención del fugitivo marca el fin de la influencia de uno de los líderes del narcotráfico más buscados del continente.
“Capturado. El reinado de terror y caos de Sebastián Marset ha terminado. Gracias al liderazgo del presidente y al rápido fortalecimiento de la cooperación policial entre Estados Unidos y Bolivia, el notorio narcotraficante Marset enfrentará la justicia”, señala el comunicado difundido tras el operativo.
El pronunciamiento añade que la captura se produce en el marco de la estrategia regional denominada “Escudo de las Américas”, un mecanismo de cooperación impulsado por Washington para combatir el crimen organizado transnacional. “El Escudo de las Américas está haciendo que nuestra región sea más segura y fuerte”, señala el mensaje oficial.
Buscado en varios países
Marset, considerado uno de los principales operadores del narcotráfico en el Cono Sur, era requerido por Bolivia, Paraguay, Uruguay y Brasil, además de figurar en las listas de búsqueda de Interpol, Europol y la Administración para el Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos.
El uruguayo permanecía prófugo desde el 29 de julio de 2023, cuando logró escapar de un operativo policial en Santa Cruz de la Sierra, lo que desató una intensa búsqueda internacional.
En mayo de 2025, la DEA lo incluyó en su lista de fugitivos más buscados, mientras que el Departamento de Estado anunció una recompensa de hasta $us 2 millones por información que condujera a su captura o condena. A ese monto se sumaba una recompensa de $us 100.000 ofrecida por Bolivia.
Acusaciones en EE.UU
Las autoridades estadounidenses también mantienen procesos judiciales contra Marset por lavado de dinero.
Una acusación formal presentada en el Distrito Este de Virginia sostiene que el narcotraficante lideraba una organización criminal transnacional dedicada al tráfico de cocaína desde Sudamérica hacia Europa, con operaciones que involucraban a Bolivia, Paraguay, Brasil y varios países europeos.
Según la investigación, la red habría generado decenas de millones de dólares en ganancias ilícitas, parte de las cuales habrían sido blanqueadas mediante instituciones financieras estadounidenses, lo que abrió la jurisdicción de ese país para procesarlo.
Uno de sus colaboradores cercanos, Federico Ezequiel Santoro Vassallo, ya se declaró culpable en Estados Unidos de participar en una conspiración para lavar dinero proveniente del narcotráfico. Según el expediente judicial, Santoro movió al menos $us 8 millones a través de bancos estadounidenses en menos de cinco meses.
Tráfico internacional
Las investigaciones internacionales también vinculan la estructura liderada por Marset con más de 16 toneladas de cocaína incautadas en Europa, entre ellas un cargamento de 11 toneladas decomisado en el puerto de Amberes en 2021 y otro de 4,7 toneladas incautado en Paraguay.
Estos hallazgos forman parte de la operación “A Ultranza Py”, considerada la mayor investigación contra el narcotráfico en la historia de Paraguay.
Durante los últimos años, las autoridades también atribuyeron a la organización del uruguayo el uso de amenazas y violencia para proteger sus operaciones, que incluían rutas de tráfico entre Bolivia, Paraguay y Europa.
Reapariciones desde Bolivia
A pesar de la intensa búsqueda internacional, Marset reapareció públicamente en varias ocasiones durante 2025 mediante cartas, videos y entrevistas difundidas por medios de comunicación.
Tras el operativo que permitió su captura en Santa Cruz, autoridades confirmaron que las tres apariciones públicas que tuvo ese año se realizaron desde locaciones dentro de Bolivia, lo que indica que el narcotraficante permaneció en el país durante gran parte de su condición de prófugo.
Con su detención, se abre ahora un nuevo escenario judicial que podría incluir solicitudes de extradición por parte de Estados Unidos u otros países donde enfrenta cargos relacionados con narcotráfico y lavado de dinero.