El presidente Rodrigo Paz se quebró al recordar un pasaje de su infancia en Chile, con su familia exiliada. No contuvo las emociones y, con la voz entrecortada, contó cómo una travesura infantil los llevó a pasar la noche en un parque y luego, en una carbonera.
En el marco de una conversación del presidente con Jan Martínez, director de El País (España), éste resaltó la valentía de su madre, Carmen Pereira Carballo, una mujer de nacionalidad española (gallega) que ayudó a sacar adelante a su familia, empezando varias veces de cero, según comentó el mismo mandatario.
"Con Jaime llegamos exiliados a Chile, no sabíamos que era el concepto de exilio. Nos cobijó una familia de origen sueco, que tenía una fundación en Chile. Estas personas tenían esos discos que ya no se ven, de vinilo, de música clásica extraordinaria. Claro, nosotros veíamos que el vinilo daba vueltas, con mi hermano que tendríamos 3, 4, 5 años, veíamos que el vinilo daba vueltas, la música sonaba extraordinariamente, y descubrimos que la lavadora también daba vueltas, y no tuvimos mejor idea de agarrar los discos del pobre sueco y meterlos a la lavadora, a ver si sonaban de igual manera", contó el presidente y el auditorio soltó la risa.
El presidente siguió el relato, "consecuencia de la travesura, es que el sueco nos votó, porque ya habíamos hecho varias fechorías", y el gesto de la primera autoridad de Bolivia cambió frente a todos.
"Ese día fue el primer día, en mi corta memoria, que recuerdo, que nos tocó dormir en un parque, a la intemperie", dijo con la voz quebrada, haciendo una breve pausa.
"Después nos tocó dormir en unos edificios que todavía en Chile había, donde el sistema de calefacción era con carbón, o sea, había un depósito, entraba el carbón, y el conserje del edificio, al ver a una señora con sus dos hijos, dijo, pasen a dormir. No había dónde cobijarnos y dormimos en una carbonera", confesó.
Para el presidente, estas son sus memorias de niño, pero es justamente eso lo que "hoy día nos ha hecho, creo tanto a mi hermano como a mi madre, la grandeza de la vida, y que hay mucho por hacer. Los rencores son parte de algo que no corresponde, y el amor, el amor siempre tendrá mayor suerte en nuestra forma de construir nuestras vidas, y ojalá de nuestros países", puntualizó. En seguida, una ovacionó del público retumbó en la sala.