Los dos hombres que asesinaron a Remberto López dentro de la cárcel de Palmasola no solo confesaron el crimen: también admitieron ser miembros del Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más violentas de Brasil. Ese es parte del perfil de los dos reclusos que ejecutaron el ataque a plena luz del día y frente a otros privados de libertad.
Según el fiscal asignado al caso, Luis Alberto Hurtado, ambos sujetos —ciudadanos brasileños— dispararon dos veces contra López el martes, apenas dos semanas después de que fuera trasladado desde Cochabamba a la cárcel de Santa Cruz, donde cumplía detención preventiva por su presunta vinculación en el asesinato del juez de Villa Tunari, Wilber Cruz.
“Hay dos personas aprehendidas que serán puestas a disposición del juez cautelar. Ellos aceptaron la comisión del hecho y solicitaron someterse a un procedimiento abreviado”, informó el fiscal.
Tras el asesinato, equipos de la Fiscalía y la Policía realizan pericias para determinar el móvil del ataque y establecer si hubo otros autores o instigadores. “Son dos ciudadanos brasileños que manifiestan pertenecer al grupo Comando Vermelho”, confirmó Hurtado.
El Ministerio Público también revisa las cámaras de seguridad del penal para identificar a quienes pudieron colaborar en el ingreso y entrega del arma de fuego utilizada en el crimen.
Respecto al video en el que López advertía sobre su posible asesinato, Hurtado aclaró que no fue grabado en Palmasola, como se difundió en redes, sino anteriormente, cuando el ahora fallecido estaba recluido en Cochabamba por un caso relacionado con sicariato, extorsión y narcotráfico.
El fiscal también señaló que la familia de López no presentó denuncias formales por amenazas, pese a que sus allegados declararon ante los medios que supuestos narcotraficantes del Chapare estaban siguiendo sus pasos y ya habían advertido que lo matarían.