La tranquilidad del municipio de Arampampa, en Potosí, quedó quebrada tras el hallazgo de los cuerpos sin vida de una mujer de 28 años y su hija de un año en la represa Palamiana. La Policía investiga el caso como presunto doble crimen y aprehendió al suegro de la víctima, señalado como principal sospechoso, quien permanece en celdas policiales a la espera de su audiencia cautelar.
Las víctimas fueron identificadas como Lucía D. Ch. y su bebé. El hallazgo generó conmoción en la comunidad y dejó en orfandad a tres menores —dos niñas de 12 y nueve años, y un niño de cinco—, que ahora se encuentran bajo resguardo mientras avanzan las investigaciones.
De acuerdo con testimonios preliminares, Lucía atravesaba una situación de extrema vulnerabilidad tras la reciente muerte de su esposo. En ese contexto, se habría trasladado a la vivienda de su suegro junto a sus cuatro hijos con dos propósitos: solicitar apoyo familiar y reclamar una deuda de 2.000 bolivianos.
El relato de la hija mayor (12) resulta clave para la investigación. Según su versión, el abuelo se llevó a su madre y a la bebé con el argumento de ir a recoger maíz. Cuando las otras niñas intentaron seguirlos, el hombre presuntamente las amenazó con castigos físicos para que regresaran a la casa. Esa fue la última vez que vieron con vida a Lucía.
El sospechoso, además, se desempeña como funcionario municipal en el área de Intendencia, un dato que la Fiscalía toma en cuenta dentro de la línea investigativa. La Policía realizó el arresto la noche del hallazgo y continúa con actos investigativos, entre ellos pericias y toma de declaraciones, para esclarecer las circunstancias del hecho y determinar responsabilidades.
Las autoridades no descartan nuevas diligencias en las próximas horas y anunciaron que informarán resultados oficiales una vez concluyan los procedimientos técnicos y forenses. Mientras tanto, Arampampa permanece de luto ante una tragedia que ha golpeado profundamente a la población.