El empresario y ex precandidato presidencial, Branko Marinkovic, consideró que “hay cierta calma entre los bolivianos frente a la crisis”, que “se resiste con la esperanza de que las elecciones están cerca” y que los gobernantes esta vez se irán por las urnas.
“Pero no podemos confiarnos: el MAS nunca fue ni va a ser democrático. Evo Morales no está compitiendo, está conspirando. Luis Arce ya no gobierna, abandona el país al caos. Y el modelo masista, corrupto y autoritario, opera desde las sombras, buscando cómo quedarse a cualquier precio. Sí, a cualquier precio”, escribió el también exlíder cívico en su cuenta en X.
Consideró que a los líderes del Movimiento Al Socialismo (MAS) –partido que gobierna Bolivia desde hace casi dos décadas– “no les importan las colas por gasolina, la falta de dólares ni los precios que revientan los bolsillos”.
“Solo les importa el poder y si para quedarse tienen que pisotear la Constitución, lo van a hacer. (Pero) que le quede claro al masismo: los bolivianos no vamos a quedarnos de brazos cruzados. Si es necesario, vamos a defender en las calles nuestro voto, nuestra libertad y el futuro de Bolivia porque este país no soporta más y porque Bolivia necesita, de una vez por todas, un cambio radical”, puntualizó.
Las elecciones generales en Bolivia están convocadas para el próximo 17 de agosto; sin embargo, el evismo advirtió, en una serie de ocasiones, que no habrá elecciones si el expresidente Evo Morales no es habilitado como candidato pese a que, según cuestionadas sentencias constitucionales, ya no puede postularse.
Bolivia atraviesa por un periodo de crisis económica expresada en la continua falta de dólares, escasez de combustibles y el incremento de los precios de los alimentos y otros artículos.
En medio de esta complicada situación económica del país y a menos de tres meses de las elecciones, organizaciones sociales afines al expresidente Morales y algunos otros sectores bloquean varias carreteras del país desde hace cuatro días.
Dirigentes de los manifestantes aseguran que bloquean carreteras por la crisis económica y piden la renuncia del presidente Arce. Pero, con su medida de presión, agravan la crisis.