La Defensoría del Pueblo registró 841 conflictos en Bolivia durante toda la gestión 2025, manteniendo a este país como el más conflictivo de la región.
De acuerdo con el detalle de la información defensorial, los trimestres con mayor incidencia fueron el segundo con 267 conflictos y el primero con 201 casos. Mientras que en el tercer trimestre ocurrieron 186 conflictos y en el cuatro trimestre, 187.
La mayoría de las demandas de las protestas se concentraron en el campo económico.
El jefe de la Unidad de Diálogo y Cultura de la Paz de la Defensoría, César Rojas, informó que “el patrón de conflictividad de nuestro país es de 362 conflictos por año”.
“Esto significa que prácticamente cada día en algún punto del país se está produciendo algún conflicto. Y en este patrón venimos hace 50 años de manera recurrente”, señaló.
Lo que significa que el 2025, en comparación con ese patrón, ha sido un año “bastante conflictivo”, según Rojas.
Además, “si nosotros nos fijamos en los dos primeros trimestres, vamos a encontrar 201 y 267 (conflictos), lo que quiere decir que, en el anterior gobierno, con la crisis económica, nuestro nivel de conflictividad elevó y con el nuevo gobierno, con el cambio, hemos tenido un ligero decremento”, destacó.
Pero, pese a esa ligera disminución, Bolivia sigue siendo “el país más conflicto de América Latina”, confirmó Rojas.
Pues “los países considerados como los más conflictivos son aquellos que tienen conflictos anuales por encima de los 300”, sostuvo.
Indicó que los conflictos han dejado de ser un hecho irregular para convertirse en la normalidad, es decir, en la regularidad en el comportamiento de la sociedad boliviana.