La erradicación de los cultivos de coca en esta gestión es la más baja de los últimos 11 años, debido a que solo fueron destruidas 2.177 hectáreas de la hoja verde, niveles que no se habían visto desde 2009.
Los datos de este año indican que las Fuerzas Armadas (FFAA) y la Policía boliviana erradicaron 2.177 hectáreas de coca ilegal y excedentaria, entre el 18 de febrero y el 6 de diciembre, debido a la pandemia del Covid-19, fenómenos climáticos y los conflictos sociales que vivió el país.
Información comparativa de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) indica que esta gestión se eliminó tres veces menos superficie que en 2009, cuando se destruyeron 6.342 hectáreas.
“El Comando Estratégico Operacional alcanzó las 2.177 hectáreas, fue un trabajo bastante sacrificado que han realizado los efectivos militares y policías que conforman las Fuerzas de Tarea Conjunta (FTC), manifestó esta jornada a ABI el comandante de esa instancia, Carlos Salinas.
A detalle, se erradicaron 455 hectáreas en los Yungas de La Paz y más de 1.721 hectáreas en el trópico de Cochabamba, habiendo trabajado 146 días en toda la gestión, por los contratiempos anteriormente señalados.