Javier Rivera Segovia
Septiembre tiene un aire distinto en Santa Cruz. La primavera comienza a teñir de amarillo nuestras calles, adornadas por la floración de los tajibos y los alcornoques, recordándonos que vivimos en una tierra bendecida por la naturaleza. Es el mes de la feria, de la alegría, de la reactivación económica y del movimiento cultural que hacen que la ciudad vibre con una energía especial. No es casualidad que la ocupación hotelera alcance su punto más alto: septiembre es, sin duda, el mejor momento para viajar por Santa Cruz.
El clima acompaña. Cálido pero aún amable, invita tanto a quienes buscan aventura como a quienes prefieren una escapada cercana. Es tiempo de redescubrir nuestro departamento y llenarnos de orgullo por lo que tenemos.
Para los más aventureros, la Chiquitanía y el Pantanal son destinos ineludibles. Trekking, ríos cristalinos y paisajes que no se olvidan. Las misiones franciscanas en Guarayos, Urubichá, El Puente o Yaguarú nos conectan con historia y espiritualidad, un patrimonio que nos coloca en el mapa cultural del mundo.
Quienes buscan comprender la esencia del Chaco pueden adentrarse en Camiri, Charagua, Cuevo o Boyuibe, territorios cargados de historia y de tradiciones vivas. Si lo que se anhela es un clima templado, nada mejor que los Valles cruceños: Quirusillas, Comarapa, Pampagrande, Vallegrande o Pucará, donde la naturaleza y la cultura se entrelazan en cada rincón.
El norte integrado nos abre sus puertas con propuestas gastronómicas y turísticas que sorprenden: Montero, Buena Vista, Portachuelo, San Carlos, Okinawa I y Yapacaní son puntos estratégicos para quienes desean descubrir emprendimientos locales que reflejan la diversidad de nuestra tierra.
Y para quienes desean quedarse más cerca, cada fin de semana es una oportunidad para recorrer los cientos de restaurantes y emprendimientos turísticos que forman parte de la vibrante región metropolitana de Santa Cruz.
Viajar en septiembre es, además, una oportunidad estratégica. Es el mes ideal para planificar y moverse, antes de llegar a octubre, un mes que en los últimos años ha estado marcado por incertidumbres. Hoy, tenemos la posibilidad de disfrutar con tranquilidad y con orgullo lo que nos pertenece.
Santa Cruz está en su mejor momento. El llamado es a los cruceños y a todos los bolivianos: viajemos, exploremos y redescubramos nuestra tierra. Porque septiembre no solo es primavera; es también una invitación a vivir Santa Cruz con los cinco sentidos.