Leer es un ejercicio tan maravilloso, que una sola página nos puede poner a pensar, a reflexionar y a ser crítico con la coyuntura nacional. Platón decía que la educación era incentivar la hoguera de las preguntas y no solo llenar un recipiente de datos.
Cuando el ser humano se permite preguntarse sobre la vida, puede desvincularse de ideas y creencias que no le permiten avanzar. Por eso, interrogarse es revisar los códigos culturales, ponerlos entre paréntesis y como un ejercicio de matemáticas, luego de la reflexión, encontrar resultados.
Pero el lector no solo cuestiona, la política, la cultura y los distintos ámbitos de la vida social. Mientras más lee, más logra profundizar en la pregunta sobre su propia vida. Edith Stein una filósofa, discípula de Husserl, era una incansable lectora, investigadora, y su pregunta más importante no fue sobre ¿qué es el ser?, como lo hacía su profesor Husserl, sino ¿cuál es el sentido del ser? Y es allí donde debemos llegar. Cuál es el sentido de la vida.
Hace poco un joven me preguntó: ¿Cuál es el sentido de la vida? ¿Cómo se vive bien? Le respondí un poco rápido, es decir, dejando que me surgiera lo primero que siente el corazón. Ya que no es una pregunta solo intelectual, sino existencial. Y por eso no quería elaborar tanto la respuesta sino escuchar lo que en ese momento surgía de mi corazón como persona y como acompañante a otros.
Le respondí: El secreto de la vida es disfrutar. Porque puedes tener dinero, y querer más. Tienes poco y te comparas y anhelas lo que los otros tienen. Es decir, vivir desde la insatisfacción. Y recordé que cuando viví en Venezuela solía reírme mucho. Disfrutaba. Sin embargo, la vida social, política-económica era muy difícil. Pero vivía cerca de una hermosa playa y me admiraba de la arena blanca y el agua cristalina. También en mi labor pastoral, disfrutábamos tanto que lográbamos vivir nuestra fe como hermanos. Aprendí tanto de gente sencilla que compartía lo que tenía y entre precariedad y dolor, no dejábamos de sonreír.
Tu puedes siempre encontrar un lugar paradisiaco donde vives. En todos lados hay maravillas, ahora vivo en Santa Cruz de la Sierra, una tierra llena de bondades. Sus tierras fértiles, su buen ganado, la hospitalidad y alegría del camba, son un paraíso. Tomarse un café con un cuñapé es saborear el fruto de la naturaleza, sentir el aroma del café en una buena conversación, es deleitarse leyendo el lugar donde vives, encontrando allí las bellas riquezas de la vida.
Y por eso quiero hablar de una última función de los lectores. Y es encontrar respuestas. Tomar decisiones. El fruto de una buena reflexión es encontrar saludables maneras de vivir. Y aquí es importante decir, que el verdadero lector, no se queda solo cuestionando, sino que su crítica lo lleva a tomar postura por algo mejor. A veces la mejor crítica es realizar una acción loable. Se trata de entender que ahora es el momento de la acción, fruto de la reflexión.
Quisiera poner un ejemplo, si te invitan a una fiesta. Lo interesante sería que la disfrutaras. Que vivieras la fiesta con buen ánimo. No que llegaras criticando, cuestionando, para parecer un gran crítico. Es importante saber que el crítico e intelectual no es sinónimo de aburrido o de rigidez, sino más bien, es alguien que es consciente de lo que hace, y que sabe elegir y vivir el momento.
La vida es más grande que nuestras concepciones. Por eso Jesús nos habla a todos cuando cuestiona a los fariseos: “ ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello. ¡Guías ciegos, que coláis el mosquito, y tragáis el camello!” Mateo 23,23. Ser critico es importante, pero es más interesante ejercer la justicia, la misericordia y la fe.
Mis hermanos, que leamos en el camino de la vida, las preguntas que nos harán derribar las estructuras que aniquilan al ser humano, reflexionemos sobre los pensamientos que nos hacen daño y elijamos con sabiduría el bienestar necesario.
Su amigo.
(*) Misionero pasionista. Spotify: cantopasion