¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

Cara a cara

Domingo, 25 de enero de 2026 a las 04:00

 Después de casi veinte años marcados por oportunidades desperdiciadas, discursos vacíos e inconexos y una diplomacia entre improvisada e ideologizada, Bolivia comienza a mostrar señales distintas y claras de un giro en beneficio de su imagen internacional. La reciente visita del presidente del Banco Interamericano de Desarrollo no es un gesto protocolar más, habida cuenta que expresa interés, confianza y la posibilidad de reencauzar una relación estratégica con uno de los principales organismos de financiamiento de la región. A ello se suma la presencia boliviana en el Foro Económico Mundial de Davos, un espacio donde se define la agenda global y al que el país había llegado, durante años, tarde o sin un mensaje claro. Esta vez lo hizo con una agenda que apunta a atraer inversiones con impacto social.


 Este cambio se refuerza con la anunciada participación en el Foro de la Corporación Andina de Fomento (CAF) en Panamá el 28 de enero y donde Bolivia no solo estará representada por el presidente Rodrigo Paz, sino que contará con un “día especial”, un hecho simbólico y político de alto valor. Ese espacio permite mostrar al país más allá de los clichés como una economía con potencial, recursos estratégicos y necesidad de reglas claras para atraer inversión y cooperación.


 Nada de esto resuelve por sí solo los problemas estructurales acumulados, pero sí marca un punto de inflexión. Revertir la imagen internacional exige constancia, coherencia y voluntad de diálogo con el mundo. Bolivia parece estar entendiendo, al fin, que aislarse no es soberanía y que la inserción inteligente es una condición indispensable para impulsar el desarrollo.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: