El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani, se comprometió ayer a removilizar a las Fuerzas Armadas, mientras los talibanes continúan acercándose a la capital, Kabul, donde los habitantes no ocultan su angustia por el futuro.
“La removilización de nuestras fuerzas de seguridad y defensa es nuestra prioridad número uno y se han tomado serias medidas al respecto”, declaró Ghani en un discurso televisado a la nación.
El dirigente no aludió a una posible dimisión, reclamada por algunos sectores, pero precisó que había iniciado “consultas” dentro del Gobierno, con líderes políticos y socios internacionales para encontrar “una solución política que aporte paz y estabilidad al pueblo afgano”.
La situación militar es crítica para el Gobierno. En poco más de una semana, los talibanes tomaron el control de casi todo el norte, oeste y sur de Afganistán y llegaron a las puertas de Kabul.
Los insurgentes están a solo 50 km de la capital y no dan señales de frenar la ofensiva. Ayer, tomaron la provincia de Kunar, en el este del país, y pronto podrían acercarse a la capital por el norte, el sur y el este.
Los talibanes también se apoderaron ayer de Mazar-i-Sharif, gran ciudad del norte de Afganistán, “sin encontrar realmente resistencia” a su paso, informaron residentes a la AFP.
“Están desfilando con sus vehículos y motocicletas, disparando al aire para celebrar”, dijo Atiqullah Ghayor, residente de la ciudad, quien explicó que las fuerzas afganas se habían retirado de la localidad.
Además de Kabul, ahora solo Gardez y Khost (sureste) figuran entre las metrópolis importantes que continúan bajo control del Gobierno.
Toman precauciones
Las calles de Kabul estaban animadas ayer, pero también se podían observar largas filas a las puertas de los bancos. Incluso, algunos hombres revelaron que habían empezado a dejarse barba, como prevención ante la inminente llegada de los talibanes.
Cuando dirigieron el país entre 1996 y 2001, antes de caer derrocados por una coalición internacional encabezada por EEUU, los talibanes impusieron su versión ultrarrigurosa de la ley islámica.
Helicópteros iban y venían entre el aeropuerto de Kabul y la zona de la embajada estadounidense en la resguardada Zona Verde, lo que recordó la evacuación norteamericana de Saigón hace 46 años, marcando el fin de la Guerra de Vietnam.