Transcurridos los dos primeros años de vida del niño, correspondientes al periodo de crecimiento acelerado, se pasa a la etapa de crecimiento estable en la edad preescolar, (desde 3 a 5 años), y escolar (desde los 6 años hasta comienzo de la pubertad). En estas dos últimas etapas mencionadas es donde se debe poner mucha atención en la alimentación de los niños, explica la experta en nutrición Rita Medina.
El crecimiento longitudinal en el preescolar es de 6-8 centímetros por año y el incremento de peso entre 2-3 kg por año. En el escolar, el crecimiento de talla es un poco más lento (5-6 cm/año) y la ganancia de peso es de 3-3,5 kg/año. Paralelamente, continúa la maduración de órganos y sistemas.
Controlar el estado nutricional del niño es importante. Por ejemplo si en la etapa escolar sube de peso menos de dos kilogramos o crece menos de 4 centímetros por año, debe ser controlado por un nutricionista.
De igual forma, si el infante está subiendo de peso más de cinco kilos por año, es necesario revisar y valorar su alimentación, y realizar más actividad física o practicar algún deporte, advierte Medina.
Es por ello que advierte evitar cometer al menos estos 10 errores:
1.- No usar los alimentos como premio ni castigo.
2.- No enseñar a los niños a alimentarse bien, permitirles todos sus gustos pocos saludables.
3.- No proporcionarles desayuno o darle uno inadecuado.
4.- Tomar más de tres productos o raciones de lácteos al día.
5.- Tomar demasiado zumo de frutas.
6.- Cereales azucarados y/o chocolateados para el desayuno.
7.- Meriendas blandas o base de pan de molde, abuso de dulces, refrescos y golosinas.
8.- Preguntarles qué quieren comer
9.- Atender solo a su apetito y a sus preferencias gustativas.
10.- Incorporar muchas frituras en la comida.