La historia de la Santa Cruz moderna está íntimamente unida a los movimientos culturales populares, que mostraron lo importante que son las actividades artísticas en un pueblo que quería crecer, desarrollarse y gozar de mejor calidad de vida. Uno de los grandes protagonistas de este cambio fue la Unión de Grupos Culturales que se gestó en los años 70, se desarrolló en los 80, maduró en los 90 y en el nuevo siglo se afianzó con buenos resultados.
Y son precisamente esos acontecimientos los que rescataron Domingo Ábrego y Zenón Quiroz y los plasmaron en el libro Historia de la Unión de Grupos Culturales, que editaron con sus propios recursos y que ya está en circulación a un precio de Bs 50. El proceso de escribirlo empezó hace cuatro años, luego de una charla que tuvieron los autores, en la que coincidieron de que sería bueno plasmar en una obra todas las experiencias que tuvieron trabajando por la cultura popular y participativa cruceña. El prólogo y la presentación de la obra está a cargo de Ruber Carvalho y Carlos Hugo Molina, que también fueron protagonistas de este proceso cultural, que participaron de los mismos y militaron en la lucha por la recuperación de la democracia que trajo consigo libertad para desarrollar actividades artísticas.
Se repartieron las etapas históricas, según las vivencias de cada uno. Quiroz se hizo cargo de la década del 70, aquellos difíciles años cuando no había plena democracia y hacer cultura popular era algo casi subversivo. Por su parte Ábrego se quedó con los convulsionados años 80, con la década del 90 cuando ya se reconoce y se valora el trabajo artístico.
Y entre ambos cuentan la creación de la Unión de Grupos Culturales, que llegó a aglutinar a 60 organizaciones que desarrollaban actividades artísticas e intelectuales en la capital, y 25 en las provincias. También juntos escriben sobre la actual situación de la entidad, en tiempos de redes sociales y globalización, cuando Santa Cruz de la Sierra llega a dos millones de habitantes y el departamento pasa los tres millones y medio
Domingo y Zenón recuerdan, y lo registran en su libro, cómo les costó formar y consolidar la Unión de Grupos Culturales UGC. Hacer entender inicialmente a la gente de los barrios que las actividades artísticas son importantes para el desarrollo de la ciudad. Que la cultura abre mentes, trae conocimientos y vuelve crítica a la población.
De a poco se mostró que el descontento o la aceptación de lo que le sucede a un pueblo se lo puede manifestar por medio de la cultura, que la literatura, el teatro, la danza, la música, la pintura, el cine, hacen más solidarias y sensibles a las personas. Costó, pero lo consiguieron. La UGC se convirtió en una importante red de instituciones, que trascendió lo artístico y llegó a involucrarse en lo social y lo educativo.
En muchos casos, la UGC fue el cimiento sobre el que se construyeron las Bibliotecas de Barrios, que llegaron con conocimientos y apertura hacia un mundo que para muchos niños y jóvenes era desconocido.
Explican que el trabajo fue de un equipo, de gente e instituciones visionarias, como la entonces Cordecruz, la Casa de la Cultura Raúl Otero Reiche, la Uagrm, la Alcaldía, juntas vecinales, iglesias y algunas ONG que le pusieron el hombro a la institución y ayudaron a que camine firme hacia el futuro.
Se hizo entender que la cultura popular eran manifestaciones artísticas del pueblo, mediante las que se expresa algo. Que ponerse sombrero de saó, camisa blanca y tipoy no era disfrazarse, sino asumir una identidad. Que bailar chobena, carnavalito y taquirari, que comer majao o locro, es parte de la forma de ser que no se debe perder, al contrario, se debe sentir orgullo de ello.
Se entendió que la cultura era también una herramienta para organizar y movilizar a la comunidad, reivindicando su derecho a vivir mejor, con una mentalidad amplia, comentan los autores de esta obra.
En Historia de la Unión de Grupos Culturales se recuperan esas memorias colectivas. La nueva generación de hombres y mujeres de Santa Cruz tienen la oportunidad de conocerla, con detalles y anécdotas. Llegar hasta lo que hoy es esta ciudad costó mucho, su movimiento artístico y cultural tiene un antecedente en la UGC y ahora un libro lo cuenta de manera detallada.