En el siglo XIX era considerada comida para pobres, pues la base de su elaboración viene de la papa y el tomate, que son de fácil acceso. En una de las hambrunas, en el noreste de Italia, se dieron cuenta de que el ñoqui podía salvar al pueblo y ser un alimento esencial. Después fue aceptado en otras regiones y con el boom de las pastas se ganó un espacio preferencial en la gastronomía internacional.
La chef Ingrid Domínguez, experta en cocina italiana, comparte su receta para cuatro personas de ñoquis de papas a la Pizzaiola, que además de ricos son fáciles de preparar.
Ingredientes
* 600 gramos de papas harinosas
* 300 gramos de harina
* 2 huevos
* nuez moscada rallada al gusto
* 3 cucharas de sal
* 120 gramos de queso parmesano
* 80 ml de aceite de oliva
* 40 gramos de alcaparras
* 60 gramos de aceitunas verdes o negras, cortadas en láminas
* 600 gramos de salsa de tomate natural
* 10 gramos de orégano o tomillo
* una hoja de albahaca
Preparación
Lavar y luego cocinar las papas en agua con sal. Pelarlas y apretarlas como puré, eliminando los grumos. Colocar en un recipiente, sazonar con sal y nuez moscada. Añadir 250 gramos de harina y los huevos. Amasar y dejar reposar en frío durante 15 minutos.
Mientras se prepara la salsa Pizzaiola, calentar el aceite en una sartén, colocar las alcaparras y mezclar a fuego lento durante un minuto. Añadir las aceitunas y cocinar por otro minuto más. Incorporar la salsa de tomate natural y cocinar por cinco minutos adicionales. Rectificar la sazón si es necesario. No se olvide que las alcaparras y las aceitunas tienen sal.
Estirar con las manos la masa de los ñoquis formando tiritas de dos centímetros de diámetro, luego cortarlos en pedacitos de dos centímetros de largo. Pasarlos por harina y colocarlos en una olla con dos litros de agua con sal y hervir a fuego moderado.
Una vez que los ñoquis flotan en el agua hirviendo, colar y colocarlos en un recipiente aparte, echarle la salsa y el orégano o tomillo. Ponerle el queso parmesano, decorar con una hoja de albahaca y servir con cuidado porque está bien caliente.