Durante la más reciente edición de la Japan Expo 2025 en Francia, uno de los eventos más importantes dedicados a la cultura japonesa en Europa, el presidente francés Emmanuel Macron se robó todas las miradas al rendir un emotivo homenaje a Dragon Ball, la obra más icónica del fallecido Akira Toriyama. Su gesto, que incluyó ejecutar un simbólico Kamehameha frente al público, se volvió viral y emocionó tanto a fanáticos como a asistentes.
El mandatario no solo recorrió el recinto y se tomó fotos con cosplayers, sino que también compartió un momento con Kazuhiko Torishima, exeditor de Toriyama, y observó arte original de la franquicia. Su entusiasmo por el manga no es nuevo: tras la muerte del autor en 2024, publicó un mensaje de condolencias destacando el legado de la serie, que marcó su infancia.
Esta relación cercana con Dragon Ball no es un hecho aislado en Francia, país con una de las comunidades otaku más sólidas fuera de Asia. El manga y el anime forman parte del consumo cultural cotidiano, y este tributo presidencial refleja una conexión cultural genuina entre Japón y Francia.
A pesar del cariño del público, el futuro de Dragon Ball es incierto tras la emisión de ‘Dragon Ball Daima’, una serie de 20 episodios supervisada por Toriyama antes de su fallecimiento. Aunque los rumores sobre nuevas producciones no cesan, aún no hay confirmaciones oficiales de Toei Animation ni de Shueisha sobre próximos proyectos animados o del manga. Sin embargo, figuras como el presidente francés demuestran que el espíritu de Goku y compañía sigue más vivo que nunca.