Este 24 de septiembre, cuando Santa Cruz celebra su aniversario, Javier Libera Tapia, fundador del restaurante El Aljibe, reflexiona sobre el verdadero valor de los sabores tradicionales que están desapareciendo. Platos como la sopa de albóndigas, el pastel de gallina, la sopa tapada o el almondrote no solo componen el menú del restaurante: son el corazón del proyecto.
Cada receta, como la sopa de albóndigas elaborada con carne y maíz molido en tacú, guarda en su preparación el recuerdo de la familia reunida, compartiendo tareas y sabores. Este vínculo con la memoria colectiva es parte esencial del Aljibe, que mantiene intactas las recetas, adaptando solo los utensilios y métodos de cocción a las exigencias sanitarias actuales. Esta fidelidad ha permitido revivir platos que habían desaparecido de las mesas cruceñas, como el pipián o la sopa tapada
Una de las comidas más representativas es el pastel de gallina, que en este tradicional restaurante se ofrece en sus dos versiones: jugoso a la olla, para el consumo diario, y al horno, típico en su momento de los días de fiesta.
Estos platos, junto con el almondrote, una especie de masaco de plátano verde con queso y huevo que antes era plato principal en Semana Santa, reflejan la evolución de una cocina que ha sabido resistir al olvido.
Libera aprovecha la ocasión para hacer un llamado a las escuelas de gastronomía y a las familias: enseñar y transmitir la cocina regional debe ser una prioridad. Su mensaje es sentirse orgullosos de su tierra, su hospitalidad y su diversidad cultural. “Tenemos una riqueza única y es hora de mostrarla al mundo, comenzando por volver a nuestras raíces... plato a plato”.