¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

Bioética: el puente entre la ciencia y la humanidad para formar ciudadanos críticos

Miércoles, 03 de diciembre de 2025 a las 14:36
Eduardo Díaz Amado, director del Instituto de Bioética de la Pontificia Universidad Javierana de Bogotá

“La bioética surge como una necesidad de reflexión frente al vertiginoso desarrollo tecnocientífico de los últimos 150 años”, explica Eduardo Díaz Amado, director del Instituto de Bioética de la Pontificia Universidad Javierana de Bogotá (Colombia).

En medio de una época en la que la tecnología avanza más rápido que nuestra capacidad de reflexión, la bioética se alza como una brújula moral que busca orientar a la ciencia hacia un horizonte más humano. Así lo afirma el Dr. Eduardo Díaz Amado, director del Instituto de Bioética de la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá. 
“La bioética surge como una necesidad de reflexión frente al vertiginoso desarrollo tecnocientífico de los últimos 150 años”, explica Díaz Amado. 
El experto, sostiene que este campo interdisciplinario no solo pertenece al ámbito médico, sino que tiene implicaciones profundas en la educación, la política y la vida cotidiana. Asegura que la educación ya no puede formar ciudadanos sólo técnicos, sino críticos y humanos.
Si bien la ética médica tradicional se enfocaba en los dilemas del consultorio, la bioética amplía la mirada hacia las consecuencias sociales, ambientales y humanas del progreso científico.
Preguntas como “¿todo lo que podemos hacer, deberíamos hacerlo?” son el núcleo de su reflexión. Desde los avances en inteligencia artificial hasta la manipulación genética o el uso de animales en la investigación, la bioética propone un espacio de diálogo interdisciplinario donde convergen la ciencia, la filosofía, la política y la educación.

Educar para pensar, no solo para hacer

El Dr. Díaz Amado subraya que la educación superior tiene un papel esencial en la tarea de formar ciudadanos críticos y no solo técnicos. “El objetivo de la educación no debe ser producir personas que solo obedezcan las leyes del mercado o que se integren sin cuestionar en las grandes empresas”, sostiene.
Para él, la formación superior debe propiciar que los futuros profesionales desarrollen sensibilidad social, capacidad de diálogo y conciencia ética frente a los dilemas que enfrentarán en su práctica.
La bioética, entonces, se convierte en una herramienta pedagógica que ayuda a los estudiantes a analizar casos reales, discutir dilemas morales y comprender que detrás de cada decisión técnica hay un impacto humano. “No basta con saber hacer; es necesario saber pensar lo que hacemos”, enfatiza el académico.

Desafíos éticos en la era de la inteligencia artificial

Entre los retos actuales, el director del Instituto de Bioética menciona los que plantea la inteligencia artificial: privacidad, sustitución de empleos humanos y manipulación de información. Estos temas, asegura, “no pueden resolverse solo con algoritmos, sino con reflexión ética y responsabilidad colectiva”.
La bioética invita a mirar estas innovaciones sin miedo, pero con pensamiento crítico. “La solución no es rechazar la tecnología, sino comprenderla como un producto humano que debe integrarse a la cultura con conciencia”, afirma Díaz Amado.

Hacia una educación con conciencia y humanidad

En un mundo que premia la eficiencia y la inmediatez, la bioética propone desacelerar para pensar. Para Díaz Amado, su verdadero valor radica en recordar que el conocimiento técnico carece de sentido si no se pone al servicio de la vida y de la dignidad humana.
“Necesitamos profesionales capaces de decidir con criterio, de reconocer los dilemas éticos que hay detrás de cada innovación y de actuar con responsabilidad frente al otro”, resume el experto.
Así, la bioética no solo se presenta como un conjunto de normas, sino como una actitud ante el mundo, un puente entre el saber científico y la sensibilidad humana. En palabras del propio Díaz Amado, “la educación debe ayudarnos a vivir juntos, incluso sin estar de acuerdo todo el tiempo”.
Porque al final, la ciencia puede mostrarnos lo que podemos hacer, pero solo la ética nos ayuda a decidir lo que debemos hacer.

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: