Estamos a dos domingos para la celebración de las elecciones, ¿cómo serán estos últimos 12 días de campaña?Desde el inicio de la campaña teníamos claro que deberíamos comenzar desde las áreas dispersas del departamento, hablando en otros términos viniendo de afuera (de las provincias) hacia adentro (la capital cruceña). Primero, porque el departamento es muy extenso, cuesta mucho salir a las provincias. Segundo, porque en las provincias, particularmente en la zona chiquitana, en Germán Busch, está el futuro de Santa Cruz y del país. En esas zonas se encuentran los proyectos estratégicos de Mutún y de Puerto Busch, además con la zona de influencia por la triple frontera que compartimos con Brasil y Paraguay, dos economías importantes. En esta fase final de campaña nuestras fuerzas estarán concentradas en Santa Cruz de la Sierra que cuenta con el 52% del padrón electoral departamental. Hemos comenzado nuestros recorridos por los distritos, estamos ensayando una nueva forma de llegar a la gente, con campañas móviles, en caravanas y conversando con la gentepara que conozcan mejor al candidato y las propuestas. _¿Cuál es su desventaja en esta campaña electoral?Claramente y lo he dicho desde un inicio, que no vivo en Santa Cruz de la Sierra. Aquí se encuentra lo que considero el centro político del departamento de Santa Cruz. No vivir en la ciudad significa estar distante de los medios, de los sectores y del nivel de influencia política que representa una candidatura departamental. Sin embargo, esa aparente desventaja la estamos supliendo con apariciones en los medios de comunicación; además, considero que nuestro plan de gobierno es el más coherente entre todas las candidaturas. Fíjese que Mario Cronenbold todo el tiempo está planteando propuestas que dependen del Gobierno nacional, es decir que su propuesta está sujeta a la voluntad del presidente (Luis) Arce y de la billetera del Gobierno. No está proponiendo una visión propia ni autónoma del departamento; es más, entra en una contradicción en las aspiraciones autonómicas de Santa Cruz porque ofrecer esa dependencia del Ejecutivo significa que entregará Santa Cruz al centralismo. En el caso de Luis Fernando Camacho tiene serias dificultades en abordar su propuesta de apoyo entre lo público-privado. Él prácticamente está entregando todo Santa Cruz al sector privado. _¿Por qué, lo puede explicar?Camacho plantea una alianza entre público y privados a través de una ley departamental que permita que las empresas privadas puedan construir y administrar hospitales desde el tercer nivel. Eso es claramente privatizar la salud en Santa Cruz. Propone dejar en manos de privados los centros deportivos, los de recreación y de cultura cuando esto es una atribución de la administración pública. _En su criterio, ¿la alianza público-privada no es para mejorar los servicios?Lo que pasa es que la mejora debe ser desde el sector público en función de las necesidades de las mayorías. Desde que enfrentamos la pandemia del Coronavirus ningún ciudadano ha sido atendido en los centros privados de salud sin que deposite una garantía. Son pagos demasiado elevados por día para acceder a los servicios de terapia intensiva. Hay centros de salud que cobran $us 1.000 al día por paciente con Covid-19, aparte del depósito de garantía importante. Si se siguen construyendo centros de salud privados, en alianza con lo público, se dejaría de prestar un servicio social para convertirlo en un negocio. Las clínicas privadas dejaron de ver a los ciudadanos como pacientes y ahora lo miran como clientes. El sector público tiene la responsabilidad de velar por la administración del primero, segundo y tercer nivel de la salud, pero si cede esa iniciativa al sector privado, prácticamente está privatizando la salud. _¿Cuál es su propuesta?Que cada nivel de gobierno, en este caso municipal y departamental, asuman el rol que le corresponden. Estoy planteando la construcción del hospital departamental de tercer nivel más grande y mejor equipado de Bolivia, que contará con 500 camas. También proponemos una política pública de salud que debe reforzar toda la red distrital de la capital cruceña y las provincias. De los 15 distritos que existen en Santa Cruz de la Sierra, apenas cinco cuentan con hospitales de segundo nivel y todos están saturados. En los hospitales del Plan Tres Mil y de la Villa Primero de Mayo todos los días hay personas haciendo filas desde la noche anterior en busca de una ficha para recibir atención médica, pero no siempre son atendidas. No es posible que sigan viniendo ciudadanos a Santa Cruz de la Sierra desde poblaciones distantes 100 o 200 kilómetros en busca de atención médica. Eso es indigno para los que vienen de provincias, también la gente de la ciudad resulta afectada porque al atender a los pacientes de todas las provincias se está sobrecargando el servicio en los hospitales de la capital. _Habla de construir nuevos hospitales, pero no de equipar los que existen. ¿Esto significa continuar arrastrando viejos problemas?Muchas personas consideran que las tres cabezas que administran la salud en nuestro país puede representar un perjuicio. El perjuicio es cuando los tres niveles de gobierno no convergen en el mismo propósito de resolver los problemas de un territorio. Por ejemplo, por mucho esfuerzo que haga San José de Chiquitos en resolver sus problemas, no habrá solución ni será sostenible si no se involucran las instancias departamentales y nacionales. Lo que hace San José ya importa a la región chiquitana porque somos el único municipio que tiene reconocido su servicio de salud como de segundo nivel y hospital de referencia. Esto significa que todos los pacientes del área de influencia tienen que llegar a nuestro municipio para recibir atención antes de ser referidos a la ciudad de Santa Cruz. Sin embargo, solo la municipalidad de San José de Chiquitos cubre los gastos y el mantenimiento de este centro de salud. Es por eso que he venido insistiendo que el modelo de gestión en salud, de turismo y de otras instancias deben formar parte de una política estratégica para los tres niveles del Estado. _Si usted tuviera que plantear una alianza de salud público-privada, ¿cómo la haría?El sector privado debe contar con las condiciones para su desarrollo, indudablemente. Ellos tienen su espacio, no porque se lo conceda el sector público, sino porque se lo han ganado con inversiones que favorecen a la comunidad. Lo que no se puede hacer, es que las autoridades dejen de cumplir con sus tareas y entregarlas a los privados. El programa de Camacho dice claramente las empresas privadas podrán construir y administrar los hospitales de tercer nivel. Además, la propuesta de Camacho coincide con un emprendimiento familiar. Su hermano es gerente de un proyecto de clínica privada que se está construyendo en Santa Cruz de la Sierra, con una inversión superior a los $us 100 millones. Acá hay una clara contradicción y lo que puede definirse, incluso, como una especie de conflicto de intereses. _¿Es un ataque al candidato que está primero en la encuesta de intención de voto?No, en esto soy muy responsable. No estamos en un concurso de popularidad o de confrontación entre candidatos; esto es una elección de autoridades, de presentación de propuestas y del candidato que demuestre capacidad para administrar un territorio. Cuando asisto a un debate, como el que hubo hace dos semanas en un canal de televisión, reviso los programas de mis adversarios y en esa revisión encontré la inconsistencia en algunas de las propuestas de Luis Fernando Camacho. Por ejemplo, el candidato de Creemos confunde el modelo productivo de desarrollo de Santa Cruz con el modelo de desarrollo cruceño, que son totalmente diferentes. Él cree que todos los cruceños somos agricultores, ganaderos o forestales; no. Acá hay constructores, hay bancarios, profesores, comerciantes y diferentes tipos de iniciativas laborales y de emprendimientos. La diferencia es que el modelo de desarrollo cruceño parte del carácter emprendedor del cruceño, de la cohesión de los actores de un territorio, de la autogestióny del cooperativismo que no se ejerce desde ahora o de los años 70 como él lo define en su plan de gobierno, esto viene desde la fundación de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra en Chiquitos, desde el periodo de las misiones jesuíticas. ¿Cómo cree que hace más de 300 años se construyeron las grandes iglesias que fueron declaradas patrimonio de la humanidad? Dos sacerdotes dirigían las misiones, toda la comunidad acompañaba de manera cooperativa, de forma cohesionada, articulada y con una clara convicción socio-religiosa que se encuentra plasmada en las edificaciones. Eso define el modelo de desarrollo de los cruceños. _¿Está de acuerdo en fortalecer la economía o avanzar hacia un Estado federal?El primer punto de nuestro plan de gobierno dice que debemos concluir la migración del modelo prefectural al modelo de Gobierno Autónomo Departamental. Aquí hay dos precisiones. La primera, ejercer gobierno es establecer marcos normativos diferenciados del centralismo, en lo que se refiere a las 36 competencias exclusivas asignadas por la Constitución Política del Estado. La segunda, ejercer autonomía. Ya no es recuperar autonomía, debemos ejercer la autonomía. Explique las diferencias entre recuperar y ejercer. Recuperar es un proceso de algo que no está al alcance de la mano; mientras que ejercer es actuar en el marco de lo establece la Constitución. Hace 11 años que las autonomías están constitucionalizadas, más allá de lo que se propuso inicialmente en el Estatuto de Santa Cruz y de lo que se ha conseguido, ya somos un país autónomo regionalmente hablando. Entonces, hay que ejercerlo en el campo de la salud, de la educación, del desarrollo productivo, en el tema de carreteras y proyectos estratégicos. La autonomía no es simplemente un marco normativo constitucional, sino define cómo elaboramos políticas para facilitar la vida del ciudadano. En el tercer punto, en la administración política territorial hablo de comenzar a desarrollar la vocación federal de Santa Cruz. Eso implica demandar por el cumplimiento del pacto fiscal, por la necesidad de aplicar el censo de población y vivienda de 2022 no solo por la asignación de recursos, sino también por la reasignación de representación político territoriales acordes al crecimiento del departamento; importa coparticipar de proyectos estratégicos que tienen base en suelo cruceño. No quiero que el Gobierno me entregue de manera exclusiva la administración de Mutún, de Puerto Busch o de las carreteras, pero no pueden desarrollarse estos proyectos de altísima importancia para el país sin el acompañamiento o a espaldas del gobierno departamental. El presidente Arce advirtió de que será difícil coordinar con autoridades opositoras al MAS, ¿qué opina? Eso no me sorprende, pero también está lo que podemos definir como el accionar estratégico que se pueda tener desde la región. Pregunto, ¿el interés del presidente Arce no es reactivar la economía del país?, claro que sí. El gas se acabará en los próximos 10 años y la economía que viene es posiblemente el litio de manera alternativa, pero lo inmediato es la economía del hierro y está en Santa Cruz. Para hacer viable la economía del hierro está claro que se debe hacer viable el proyecto de Puerto Busch para llegar al océano Atlántico. Esto no solo permite garantizar el flujo de exportación de la materia prima granular del hierro o láminas procesadas, sino que nos permitirá ofrecer mejores condiciones productivas y competitividad al sector productivo y al exportador en el mercado internacional. _¿Qué propone al sector productivo?Santa Cruz debe producir muchos más alimentos porque de nosotros depende la alimentación del 72% del país. Sin embargo, no debemos seguir produciendo con el mismo modelo de expansión de la frontera agrícola, ni con el mismo modelo de deforestación masiva. Santa Cruz tiene que entrar a los estándares de la biotecnología para aprovechar mejor las condiciones del suelo y si tenemos que abordar el tema de los transgénicos, en principio lo dejo claro, no me opongo a que se hagan los estudios científicos necesarios, pero lo cierto es que debemos producir más y mejor con menor afectación a la deforestación y sin expansión de la frontera agrícola.
En ese campo, mi primera ley departamental consistirá en dictar una política pública en salud para desconcentrar los tres niveles de servicios.