Uno de los festivales de cine más importantes del mundo regresó ayer después de la fallida edición del año pasado. Las playas de la región de Cannes se volvieron a vestir de glamour y a recibir estrellas de cine jóvenes y consagradas. Un evento que también sirve como señal de un nuevo inicio, a pesar de que la amenaza del virus está aún latente en varios países.
Cannes volvió y también lo hizo uno de sus enfant terribles: el director francés Leos Carax, que fue el encargado de inaugurar la muestra con su nueva película en ocho años: Annette, en la que participan los actores Adam Driver y Marion Cotillard. El último trabajo cinematográfico de Carax había sido la desconcertante e inclasiflicable Holy Motors, en 2012.
La edición 72 de este prestigioso evento se celebra dos meses después de su fecha habitual. Los organizadores esperan recibir 30.000 personas, diez mil menos que la última edición ‘presencial’ efectuada en 2019.
Y si se habla de restricciones, el festival también las tendrá: para los europeos, que cuentan con un certificado sanitario común, la muestra exigirá una vacunación completa o una inmunidad natural, mientras que el resto de asistentes “tendrán que hacer test” PCR cada 48 horas, según los organizadores.
Gente con clase
Además de Carax, compiten por la Palma de Oro -que será otorgada el 17 de julio- el holandés Paul Verhoeven, el iraní Asghar Farhadi y el estadounidense Sean Penn, que vuelve a La Croisette después de haber sido abucheado en 2016 tras la proyección de su película The last face.
Tres de los cineastas en liza, el italiano Nanni Moretti, el francés Jacques Audiard y el tailandés Apichatpong Weerasethakul -que presenta Memoria, rodada en Colombia y protagonizada por Tilda Swinton- ya obtuvieron el prestigioso premio en una ocasión.
En la lista de aspirantes, que este año no incluye ningún iberoamericano, figuran cuatro mujeres, tres de las cuales son francesas. Si una de ellas gana, sería la segunda mujer en ser coronada en la historia del certamen, después de Jane Campion por El piano en 1993.
En total, el jurado, presidido por el director estadounidense Spike Lee, el primer afroamericano en ocupar ese puesto, tendrá que escoger entre 24 películas, en la edición con más candidatas de los últimos años.
El estadounidense Wes Anderson y su filme La crónica francesa tendrá un buen contingente de famosos: Bill Murray, Timothée Chalamet, Léa Seydoux, Adrien Brody, Benicio del Toro y -nuevamente- Tilda Swinton son algunos de los intérpretes de esta comedia rodada en Francia.
Otra estadounidense, la actriz y directora Jodie Foster, recibirá la Palma de Oro de Honor por su “compromiso discreto pero firme con los grandes temas de nuestra época”.
El caso Netflix
Las producciones de Netflix siguen estando excluidas de Cannes. La polémica sobre las cintas del gigante estadounidense persiste en la muestra, que no acepta que salgan antes en la plataforma que en las salas de cine. “Mantenemos un diálogo abierto y sincero, pero estamos en desacuerdo”, resumió Thierry Frémaux, delegado general del festival.
Netflix “da trabajo a la gente del cine, pero denme un nombre de un joven director que haya descubierto. Nuestra misión es hacer emerger a los jóvenes talentos”, prosiguió Frémaux.