La estatal YPFB informó este martes que la jornada de ayer amarró en el puerto de Arica, en Chile, un buque con 46 millones de litros de gasolina y se espera una “ventana” meteorológica para la descarga de otro buque, con similar volumen de diésel.
El director de Comercialización e Importación de Hidrocarburos de YPFB, Marcos Durán, indicó que los volúmenes alcanzarían para el suministro de dos semanas en el país. “Nosotros estamos prestos en función de todos los contratos firmados hasta fin de año, con lo cual garantizamos que, en función de lo que sería este periodo de transición (de gobierno) correspondiente, estamos atentos a recibirlos también para poder prever la continuidad del abastecimiento”, sostuvo.
Según Durán, la demanda a escala nacional es de 7 millones de litros diarios de gasolina y 8 millones de litros en diésel, pero se está “aumentando inclusive 120% en algunos lugares”, destacó, a tiempo de mencionar que las filas por gasolina “están bajando”.
Consultado sobre el tiempo de llegada del combustible a los surtidores, el ejecutivo explicó que, si se descarga hoy, al día siguiente se inician las transferencias a las cisternas para las plantas de almacenaje en los distintos distritos. Sin embargo, no mencionó el tiempo en el que el diésel y la gasolina estaría listo para la venta en los surtidores.
Continúan las filas
Mientras tanto, las filas en los surtidores del eje troncal del país continuaban largas. Transportistas y productores alertaron la paralización de actividades. El presidente de la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo), Abraham Nogales, pidió una pronta solución a los problemas con el combustible para afrontar la cosecha de invierno y la siembra de verano.
Los transportistas de todo el país exigieron que se solucione con urgencia la distribución de gasolina y diésel, y señalaron que luego de la posesión del presidente electo, Rodrigo Paz, pedirán una reunión para garantizar la normal provisión de carburantes.