El ministro de Economía, Marcelo Montenegro, hizo un balance detallado de los cinco años de gestión del presidente Luis Arce, destacando que cuando llegaron como gobierno nacional el 8 de noviembre del 2020, había una situación complicada en términos sanitarios, de salud, de pandemia, no se tenía en ese momento ningún tipo de soporte en términos de vacunas para el pueblo boliviano.
“Y desde casi cero partimos para poder dotar a la población de estos insumos.Llegaron primero 25.000 vacunas, recordarán que se hacían la burla, decían ‘Con esto no se puede hacer frente al problema de la pandemia’”, dijo.
En materia económica, Montenegro señaló que Bolivia logró mantener crecimiento pese a un contexto global adverso. “La economía el 2021 se fue recuperando, decían efectos rebote… y en 2022 seguíamos creciendo”, afirmó, destacando que esta recuperación se dio mientras la guerra entre Rusia y Ucrania y los costos logísticos globales afectaban a los mercados internacionales.
“Bolivia estaba recuperándose de manera importante, incluso con un entorno externo negativo”, sostuvo.
Motivos de la crisis
El ministro subrayó que los bloqueos de carreteras y trabas políticas ralentizaron la economía: “Varios elementos propiciaron para que se diera un entorno de dificultades económicas, pero aun así nosotros hemos generado elementos de respuesta para tratar de estabilizar la economía. El sabotaje vino desde los bloqueos en las carreteras, desde la vieja derecha y la nueva derecha”.
Montenegro detalló las pérdidas económicas asociadas: “Estamos hablando de más de 5.000 millones de dólares de pérdidas por bloqueos, y más de 1.600 millones en la asamblea”.
A pesar de estos obstáculos, Montenegro aseguró que el Gobierno mantuvo los programas sociales y la inversión pública: “El énfasis siempre ha sido no darle la estocada al bolsillo del pueblo, mantener los bonos sociales, y cumplir la plataforma electoral del presidente Luis Arce”. Entre los logros mencionó el incremento de beneficiarios de bonos sociales a 3,7 millones, incluyendo la Renta Dignidad y el bono Juancito Pinto, y un total de transferencias condicionadas cercano a los 10.000 millones de dólares.
El ministro también destacó avances en el sistema financiero y productivo. “Hemos pasado una cartera de depósitos de 174.452 millones de bolivianos a 225.865 millones, un crecimiento de 51.338 millones”, detalló, y añadió que el crédito productivo ha sido el más fuerte, especialmente en manufactura y agropecuario. Asimismo, resaltó medidas como el IVA cero en importaciones de maquinaria y equipos, la ventanilla única de comercio exterior (BUSE), y el apoyo a microempresas y emprendimientos a través de diversos fondos.
Deuda Sostenible
Montenegro defendió la sostenibilidad de la deuda pública y la estabilidad económica: “Se dice que la deuda externa está en niveles no aconsejables… Nosotros estamos por debajo del 50%. 23%. Estamos en niveles aconsejables todavía”. Sobre el presupuesto 2026, confirmó que se enviará a la Asamblea dentro del plazo constitucional, y reiteró que los carburantes están garantizados hasta el final de la gestión.
Finalmente, Montenegro resaltó la resiliencia de la economía frente a choques externos e internos: “Hasta 2022 estábamos creciendo, haciendo frente al frente externo que ha sido una dificultad importante, pero lo más fuerte fueron las dificultades políticas. Aun así, hemos logrado culminar la gestión sin afectar la economía popular ni la política social”.
Con este balance, Montenegro cierra la gestión con un mensaje, según él, de estabilidad y continuidad: "pese a bloqueos, trabas parlamentarias y choques internacionales, el Gobierno asegura haber mantenido la recuperación económica, la inversión social y la resiliencia frente a adversidades que marcaron los últimos cinco años.