La Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) proyecta iniciar la producción de barras corrugadas de acero y alambrón en cantidades significativas a fines de este mes para abastecer el mercado interno. La empresa estatal prevé iniciar sustitución de importaciones de estos insumos clave para la construcción desde el Complejo Siderúrgico del Mutún (CSM), ubicado en el municipio de Puerto Suárez, en el departamento de Santa Cruz.
El presidente de la ESM, Jorge Alvarado, expresó su marcado optimismo sobre la fase de producción. Las pruebas en la Planta de Reducción Directa del Hierro (DRI) —descrita como el "corazón" del complejo y crucial para obtener el hierro esponja— están programadas para concluir el próximo miércoles.
“Con eso ya estamos listos para poder producir para el mercado boliviano el producto final que son las barras corrugadas y el alambrón”, afirmó Alvarado en una entrevista en el canal estatal Bolivia Tv, donde destacó la "rapidez" de las pruebas en todas las plantas del CSM, indicando que concluyeron "en un tiempo récord", desde febrero a la fecha, en comparación con factorías similares que tardan hasta dos años en otros países.
Inaugurado por el presidente Luis Arce el 24 de febrero de este año, el Complejo Siderúrgico del Mutún es presentado por el Gobierno como una “obra emblemática del Bicentenario de Bolivia”, con una inversión de $us 546 millones.
La instalación, que abarca 42 hectáreas (ha), está conformada por siete plantas: Concentración, Peletización, Aceración, Laminación, Central Eléctrica, Auxiliares y Reducción Directa. Los productos finales serán barras corrugadas de acero (necesarias para la construcción) y alambrón (materia prima para subproductos como tuercas, tornillos, clavos y pernos).
Según un despacho de la agencia estatal de noticias ABI, actualmente Bolivia importa cerca de 450.000 toneladas (t) de acero anualmente, principalmente desde Perú, Argentina y Brasil. La capacidad de producción inicial del Complejo Siderúrgico del Mutún está proyectada en 200.000 toneladas anuales.
El gobierno ha ponderado que la producción de la ESM representaría una reducción de casi 50% de las importaciones anuales de este material, la producción nacional deberá demostrar su competitividad en precio y calidad frente a los mercados externos para consolidar la sustitución a largo plazo.