El huevo volvió a ser protagonista en Bolivia. Bajo el lema “De generación en generación, el huevo nos acompaña”, el país se sumó a la celebración mundial de este alimento que une familias, tradiciones y generaciones enteras.
En Santa Cruz, la Asociación Departamental de Avicultores (ADA) organizó un desayuno saludable junto a los residentes del Hogar de Ancianos Santa Cruz, donde el huevo fue el ingrediente que conectó afectos, saberes y sabores. Un chef invitado preparó recetas en vivo, demostrando por qué este alimento es uno de los más versátiles, nutritivos y accesibles del planeta.
La fiesta también llegó a La Paz, donde se elaboró el Sándwich de Huevo más largo de Bolivia, en plena Plaza Camacho, como parte del homenaje al Año del Bicentenario. Estudiantes de Nutrición y Dietética de la UMSA y la Universidad de Los Andes compartieron información sobre los beneficios del huevo, mientras que futuros educadores de la Carrera de Educación Parvularia impulsaron el aprendizaje infantil con juegos y dinámicas temáticas.
“Estos encuentros, llenos de gratitud y calidez, reafirman nuestro compromiso con la nutrición y el bienestar de todos los bolivianos”, destacó Enzo Landívar, presidente de ADA.
Por su parte, Miriam Milluni, presidenta del Colegio de Nutricionistas y Dietistas de Santa Cruz, subrayó que el huevo de gallina es un alimento completo, versátil y asequible, con 13 nutrientes esenciales que fortalecen el desarrollo cerebral, la masa muscular y los huesos a lo largo de toda la vida.
Actualmente, cada boliviano consume en promedio 208 huevos al año, cifra que crece de forma sostenida desde 2018, aunque todavía por debajo de países como Argentina, Brasil o Chile.
El sector avícola es una pieza clave de la economía nacional: Bolivia produce unos 3.000 millones de huevos al año, con Santa Cruz como líder (48%), seguido por Cochabamba (38%). La producción cruceña abastece gran parte del mercado interno, reafirmando su papel como motor agropecuario del país.