La reactivación y el dinamismo de la economía son los ejes con los que el Gobierno apunta a oxigenar a una Bolivia azotada por la crisis del Covid-19, pero los alcaldes de los municipios del país esperan que esta referencia no quede en el discurso. Desde distintos frentes, representantes de municipios bolivianos claman por la integración y las labores en conjunto para llevar a buen puerto este plan cuya rienda pasa por las manos del nuevo ministro de Economía, Óscar Ortiz. Otorgación de créditos masivos a productores y empresas, la creación de empleo, el incentivo fiscal, el incentivo al consumo de productos nacionales y el ahorro del gasto público son los ejes que engloban al plan de reactivación económica del Gobierno. Sin embargo, el presidente de la Asociación de Municipios de Oruro (Amdeor), Freddy Mollo, manifestó a EL DEBER que existe preocupación porque los planes fijados por el Estado enfocan su desarrollo a ciudades capitales y deja en segundo plano a zonas rurales. Mollo apoyó su argumento exponiendo que no se conoce de manera específica el destino de los recursos y si estos tendrán sostenibilidad en el tiempo, al referir que los gobiernos subnacionales también deben asumir responsabilidades desde un principios en la reactivación económica. Los que estamos con la población y conocemos las
necesidades de los municipios son las autoridades locales. Debe haber un norte claro, resaltó el dirigente de Amdeor.