Ramiro Vaca y Máximo Mamani fueron los jugadores más ovacionados de la selección boliviana por los hinchas tarijeños que se dieron cita en las afueras del hotel de concentración, donde la Verde se hospeda de cara al amistoso de este domingo frente a Panamá.
Desde su arribo, los jugadores fueron recibidos con cánticos, aplausos y muestras de cariño. En respuesta, varios futbolistas se acercaron a la gente para tomarse fotografías y firmar autógrafos, en un gesto que fue valorado por grandes y chicos.
El caso de Ramiro Vaca fue especial. La selección llegó a su ciudad natal, y el mediocampista volvió a vestir la camiseta nacional tras varios meses de ausencia, luego de cumplir una sanción por doping. La expectativa en torno a su regreso fue enorme y el respaldo del público no se hizo esperar.
El cariño hacia Vaca fue tan intenso que incluso algunos niños no pudieron contener las lágrimas al verlo de cerca. Su nombre fue coreado en reiteradas ocasiones, reflejando la ilusión que genera su retorno en la hinchada tarijeña.
Otro de los focos de atención fue Máximo Mamani. El futbolista de 20 años, nacido en Argentina y recientemente nacionalizado boliviano, recibió una cálida bienvenida en lo que será su debut absoluto con la selección nacional.
Los hinchas no ocultaron su entusiasmo y, en la mayoría de sus pronósticos, se animaron a vaticinar una victoria boliviana sobre Panamá, con goles de Vaca y de Mamani, los dos nombres que hoy despiertan mayor ilusión en Tarija.
Además, otros jugadores también recibieron una importante ovación, entre ellos el arquero Carlos Lampe y el mediocampista Robson Matheus, quienes se sumaron al contacto con la afición en una noche que reafirmó la conexión entre la Verde y su gente.